Sarkozy logra la liberación de las azafatas españolas con Zapatero de simple espectador


«Chapeau, Sarko». No lo dijo nadie ayer en el aeropuerto de Yamena, donde a las dos de la tarde, bajo un sol de justicia y soldados armados en todo el perímetro, aterrizó el avión de la Republique Française con el incansable Nicolas Sarkozy a bordo. «¿No hay música?». El guardia de honor con uniforme azul celeste y sable romo miró al impertinente con una mezcla de ira y desprecio. Por la alfombra roja, rodeado de un séquito tan hosco como nutrido, desfiló el presidente chadiano, Idriss Déby, para recibir a pie de escalerilla al presidente francés que logró la liberación de las cuatro azafatas españolas y tres periodistas franceses de una hedionda prisión y de la infamante acusación de complicidad en tráfico de niños. La decisiva intervención francesa en su antigua colonia dejó en evidencia la bisoñez y debilidad de la diplomacia desplegada por Miguel Ángel Moratinos, que ayer trataba desesperadamente de encajar el desplante haciendo hincapié en la «coordinación» entre Madrid y París, aunque la víspera fue un periodista quien informó al enviado de la Oficina de Información Diplomática a Yamena, Rafael Losa, de lo que para los reporteros galos era una secreto a voces: «Viene Sarkozy y la justicia chadiana cederá».

Perfil casi inexistente
El desconcierto español era evidente después de haber mantenido siempre un perfil tan bajo que parecía inexistente, aunque el honor lo salvó el cónsul en Camerún, Vicente Mas, quien más se ha implicado en atender a los españoles desde que fueran detenidos en Abéché. Fueron las quejas de la azafata Sara López las que pusieron en danza al cuerpo diplomático desplegado en Yamena (donde no hay ni siquiera cónsul honorario, dado las ínfimas relaciones políticas y económicas), que enseguida convocó a la prensa que hasta entonces había rehuido en gran medida, para dar cuenta de las numerosas entrevistas con varios ministros de Déby y de la necesidad de respetar a la justicia chadiana.
Cuando se supo que Sarkozy había tomado cartas en el asunto empezó un baile de ajustes y declaraciones. Losa reconoció que se había producido una «oferta francesa de llevarse a las azafatas y a los periodistas». Parecía evidente que la diplomacia española se las veía y se las deseaba ante la potencia de fuego y la influencia francesa, aunque ayer su mayor preocupación parecía ser cómo evitar que las azafatas hablaran con la prensa en una política de camuflaje y escaqueo que finalmente se frustró. Entonces se pudo comprobar que lo que querían era controlar al máximo las declaraciones que pudieran perjudicarles.
Zapatero se traga el sapo
Hasta se habló primero de enviar un Falcon a Yamena para recoger a los españoles (si hoy salían libres los restantes miembros de la tripulación), y después de que un aparato enviado por el Gobierno recogería a las azafatas en París. Pero fue el hábil Sarkozy el que hizo el servicio completo, haciendo su aparato escala en Madrid para dejarle a José Luis Rodríguez Zapatero un regalo -ir a recibir a las azafatas al aeropuerto de Torrejón- que tiene algo de sapo y que el presidente español tuvo de tragar con la mejor de sus sonrisas.
Lo cierto es que estaban más temerosos y compungidos los diplomáticos que las azafatas, felices de salir del infierno gracias a Sarko. La embajadora en Camerún, María Jesús Alonso, tratando de hacer una broma sobre su fresco vestido para soportar el calor, comentó ante la posibilidad -finalmente confirmada- de que volaría con las azafatas: «De esta guisa voy a pasar un frío…».
Ya lo había dicho Sarkozy al inicio del escándalo. Había que buscar una solución que «salvara la cara» de todos. Había que salvaguardar antes que nada la «independencia» de la justicia chadiana, una justicia que ayer demostró -para bien de las azafatas y los tres periodistas franceses- ser muy sensible a la presión política: Déby ya había «pedido» el jueves que fueran puestos en libertad azafatas y periodistas.
Era palmario ayer en Yamena que fontaneros franceses y chadianos hicieron horas extras entre bambalinas durante una semana para preparar la brevísima visita semi-privada, semi-oficial (no hubo banda de música) de Sarkozy a Yamena: menos de tres horas. Y para ello era preciso que la justicia chadiana cediera. Y vaya si cedió. El abogado de los españoles -a quien aún le queda sacar a los tres miembros de la tripulación que hoy prestarán declaración ante el juez- dijo que éste pudo comprobar el sábado que tanto las azafatas como los periodistas eran inocentes. Sin embargo, el fiscal que debía firmar la puesta en libertad se negó alegando «injerencias políticas». Hubo que relevarlo aprovechando una oportuna indisposición y encontrar a una colega más sensible a las necesidades de Estado.
Un presidente en deuda
No hay que olvidar que fue gracias a los «Mirage» franceses y a los cerca de 1.500 soldados desplegados entre la capital y Abéché que el régimen del dictador Déby no mordió el polvo el año pasado, cuando opositores armados llevaron su insolencia a las puertas de la capital. Déby llegó al poder con un golpe de Estado en 1990, cuando el espionaje militar francés le hizo la cama al entonces líder Hiss_ne Habré, a quien el sanguinario Déby había ayudado a su vez a hacerse con el trono republicano de Yamena.
Aunque Chad ha seguido el consejo de su ex enemigo sudanés aliándose con China, a quien también ha empezado a proporcionar petróleo, Francia sigue jugando un papel clave en su ex colonia. Ahora necesita su aquiescencia para desplegar un corredor militar humanitario hacia la martirizada región sudanesa de Darfur. De momento, Sarkozy ha vuelto a demostrar su talento para aprovechar las ocasiones que se le presentan con un formidable golpe de efecto. España, octava potencia económica mundial, lo agradece con la boca pequeña de sus diplomáticos.
ALFONSO ARMADA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: