Zapatero ironiza con los cardenales por «sus críticas en la entrañable Navidad»

El jefe del Gobierno trazó ayer una clara línea divisoria entre lo que representa el Vaticano y la Iglesia española y las relaciones que mantiene su Gabinete con sus respectivos representantes. Después de dos horas de manejar estadísticas económicas durante su intervención en un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum, se pronunció sobre el último enfrentamiento de su Ejecutivo con la Iglesia española. En tono relajado y antes de contraatacar, desde la tribuna de oradores saludó cordialmente y con un expresivo gesto con la mano al nuncio del Vaticano en España, Manuel Monteiro, a quien, por otra parte, ya había tenido la oportunidad de cumplimentar el día anterior en el acto de homenaje a los agentes caídos en acto de servicio.

Zapatero no reparó en halagos hacia Monteiro, a quien definió como «un buen nuncio y una buena persona». Con mano izquierda, recordó la invitación a comer que Monteiro le realizó tiempo atrás. «Nunca he acudido. Por cierto que desde aquí le digo que aceptó ese caldo». Así y en medio de la polémica con la jeraquía eclesiástica española, el presidente cerró en público una cita para «tomar un caldito» con el nuncio.
Después de deshacer en alabanzas y de dejar meridianamente claro las excelentes relaciones que le unen al Gobierno y, concretamente, a su persona con Monteiro y, por ende, con la institución a la que representa, entró a rebatir las acusaciones que apuntan a su Ejecutivo como el primero en lanzar «la piedra» contra la Iglesia española. En tono irónico, describió como a mitad de la «entrañable Navidad, entre la Natividad y la Epifanía», cuando «todos estábamos felices», dos cardenales acusaron al Gobierno de «acabar con los derechos humanos y de disolver la democracia». Este ataque «no es asumible por irreal y porque no es verdad que este Ejecutivo disuelva la democracia», avisó.
Con cierta benevolencia, dijo comprender y respetar que los cardenales estén en contra del divorcio exprés, que ampara legalmente, a su juicio, lo que ya era una práctica en España. «Pero la realidad es que tampoco descienden las nulidades matrimoniales», apuntó a la línea de flotación de la Iglesia.
Pese a sus dardos, a lo largo de su reflexión expresó en diversas ocasiones su absoluto respeto por la posición de la Iglesia. Eso sí, advirtió de que «no tienen ningún amparo para impedir que otras personas con otras creencias ejerzan sus derechos. Es el ADN de la democracia y de la libertad», alertó. Es más, la libertad religiosa, «pilar de la democracia», tiene mayores garantías cuando «todas las libertades están garantizadas».
El jefe del Ejecutivo reiteró el carácter aconfesional que «sabiamente» establece la Constitución para el Estado español, con la salvedad de un trato singular con la Santa Sede. Llegado a este punto, prefirió curarse en salud. Y volvió a garantizar la continuidad de los acuerdos entre el Estado español y el Vaticano. Ahora bien, «no nos vamos a callar» ante los ataques de «algunos cardenales», en alusión a monseñor Antonio María Rouco y al arzobispo de Valencia, Agustín García Gasco.
Tras aclarar la polémica, el presidente volvió al tono distentido al que recurrió en todo momento para referirse al nuncio. Con una amplia sonrisa, defendió la autonomía y la independencia de la Iglesia del poder ejecutivo. «No me atrevería a decir qué tiene que hacer la Iglesia para mejorar sus objetivos». Pues lo mismo demandó de la jerarquía eclesiástica española, que no se entrometa en la labor del Gobierno. «Cada uno en su casa y…», concluyó el presidente del Ejecutivo.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: