Hillary Clinton, cada vez más cerca de Mónica Lewinsky

Es extraño ver a Hillary Clinton, ex-Primera Dama, en su posición actual, con un 39% de los votos en el estado de New Hampshire.
Cuando hace un año, declaraba a la revista Time y al canal de televisión ABC News en entrevistas por separado que no planeaba aspirar al máximo puesto de Estados Unidos.
Hasta que su marido se convirtió en Presidente de los Estados Unidos, Hillary era una perfecta desconocida. Su papel como primera Dama pasaba inadvertido ante los ojos de los votantes.
Fue entonces cuando estalló el escándalo sexual con Mónica Lewinsky, donde su papel como esposa y primera Dama ganó fuerza.
Debido a las decisiones que tomó en cuanto a la impresionante noticia, Hilary se ganó el apoyo y comprensión del país, aprovechando la situación dejando ver una faceta de mujer fuerte y de principios.
Gracias a que su marido llegó a la presidencia Hillary entró a trabajar en una comisión especial para la reforma de la sanidad. Asimismo, Hillary escribía cada semana una columna para un prestigioso periódico, en la cual hablaba de sus experiencias como primera dama y de su visión de la familia en general. Poco después estuvo inmiscuida en un caso de fraude inmobiliario, que los medios de comunicación bautizaron como el “Whitewater”. Sin embargo, esta situación no impidió que su marido volviera a ganar en las elecciones de 1996.

Cuando Bill Clinton dejó el puesto de Presidente, fue cuando ella se metió de lleno en la política, aprovechando que su persona tras los acontecimientos acaecidos en la carrera política de su marido, ganará carisma y aceptación ante los votantes. Su experiencia como mujer engañada y la habilidad en el manejo de la situación le han ayudado en sus inicios.

Podemos decir que a pesar de lo que supuso para ella el caso Lewinsky, Hillary ha sabido sacarle partido y aprovecharlo para ascender rápidamente en la carrera por la casa blanca. Así mismo también quiso demostrar su lado más humano, durante un acto en New Hampshire, a sólo unas horas de las primarias en el ‘estado de granito’. Con los ojos llorosos y la voz quebrada, la ex primera dama reconoció las dificultades de la campaña presidencial y pidió el apoyo a sus seguidores.

Lo que a desencadenado en múltiples criticas, acusándola de que fue una farsa, y que sólo fueron lágrimas de cocodrilo. Usando una artimaña para obtener el apoyo del voto femenino.

De todos es conocido el escándalo sexual protagonizado por su marido el ex presidente Bill Clinton con la becaria Mónica Lewinsky, en el que se aportaron pruebas de todo tipo, corroborando que ambos mantuvieron un idilio amoroso-sexual.

El caso iniciado a finales de 1997 comenzó con la investigación de las relaciones que mantenía el presidente con la ex-pasante de la Casa Blanca, Mónica Lewinsky. La oportunidad, recurrencia y modalidades de esta relación extra marital íntima, admitida finalmente por el propio presidente calificándola de inapropiada, obligaron a Clinton y a algunos de sus inmediatos colaboradores a realizar esfuerzos para ocultarlas. Estas acciones derivaron finalmente en una acumulación de cargos en su contra que derivaron en su juicio político.

Lewinsky mintió en primera instancia con la intención de proteger al presidente, pero dado que se encontraron pruebas biológicas y grabaciones echas por Linda Tripp, en la que Mónica le confesaba la veracidad de los cargos.
La verdad fue desvelada, y ambos confirmaron haber mantenido relaciones.
Bill Clinton fue absuelto de los 11 cargos que se le atribuyeron:

1. El presidente Clinton mintió bajo juramento en el proceso civil cuando negó haber tenido una aventura sexual o una relación sexual con Mónica Lewinsky, o haber mantenido relaciones sexuales con ésta.
2. El presidente Clinton mintió bajo juramento ante el jurado de acusación acerca de su relación sexual con Mónica Lewinsky.
3. En su declaración civil, y con el fin de respaldar su falso testimonio acerca de su relación sexual, el presidente Clinton mintió también bajo juramento sobre el hecho de haber estado a solas con la señorita Lewinsky y sobre los numerosos regalos intercambiados entre la señorita Lewinsky y él.
4. El presidente Clinton mintió bajo juramento en su declaración civil acerca de sus conversaciones con Mónica Lewinsky relativas a la participación de ésta en el caso Jones.
5. Durante el caso Jones, el presidente fue responsable de obstrucción a la justicia y llegó a un acuerdo con la señorita Lewinsky con el fin de que ambos ocultasen en el proceso judicial la realidad de su relación ocultando los regalos solicitados por los abogados de la señorita Jones.
6. Durante el caso Jones, el presidente fue responsable de obstrucción a la justicia y llegó a un acuerdo con la señorita Lewinsky con el fin de que ambos ocultasen en el proceso judicial la realidad de su relación, siguiendo un esquema que incluía los siguientes puntos: Tanto el presidente como la señorita Lewinsky acordaron que mentirían en el caso Jones acerca de su relación sexual; el presidente sugirió a la señorita Lewinsky que preparase una declaración jurada que, según las intenciones del presidente, serviría como memoria de su testimonio bajo juramento y podría utilizarse para evitar que ambos fueran interrogados acerca de su relación; la señorita Lewinsky firmó y presentó la falsa declaración jurada; el presidente utilizó la falsa declaración jurada de la señorita Lewinsky en su propia declaración en un intento por distraer posibles preguntas sobre la señorita Lewinsky y, cuando este intento fracasó, el presidente mintió bajo juramento en su declaración civil acerca de su relación con la señorita Lewinsky.
7. El presidente Clinton se esforzó en obstruir a la justicia al ayudar a la señorita Lewinsky a obtener un empleo en Nueva York en un momento en el que ella podría haberse convertido en un testigo peligroso para él de haber declarado la verdad en el caso Jones.
8. El presidente Clinton mintió bajo juramento en su declaración civil acerca de sus conversaciones con Vernon Jordan sobre la participación de la señorita Lewinsky en el caso Jones.
9. El presidente corrompió indebidamente a un testigo potencial al intentar influir mediante soborno en el testimonio de su secretaria personal, Betty Currie, en los días que siguieron a su declaración civil.
10. El presidente Clinton se esforzó en obstruir a la justicia durante la investigación del jurado de acusación al negarse a testificar durante siete meses y al mentir a antiguos hombres de confianza de la Casa Blanca, sabiendo que reproducirían las falsas declaraciones del presidente ante el jurado de acusación, engañando así al gran jurado y obstruyendo y dificultando su labor.
11. El presidente Clinton abusó de su autoridad constitucional al mentir a la opinión pública y al Congreso en enero de 1998 acerca de su relación con la señorita Lewinsky; prometer en aquel momento que cooperaría de forma absoluta en la investigación del gran jurado; rechazar más adelante seis invitaciones para testificar voluntariamente ante el jurado de acusación; invocar la inmunidad del ejecutivo; mentir al jurado de acusación en agosto de 1998; y mentir de nuevo a la opinión pública y al Congreso el 17 de agosto de 1998, todo ello parte de un intento por dificultar, impedir y desviar cualquier posible investigación del Congreso de Estados Unidos.

Tras estos acontecimientos Hillary Clinton se enfrentó a una seria encrucijada, aquel que era su marido la había engañado, no sólo mintiéndole ante medio mundo, si no con una infidelidad ya probada.
Pasó mucho tiempo hasta que decidió seguir con su marido, tenía que sopesar el echo de que el seguía en la presidencia y quizás un divorcio o una mala situación familiar, podría hacer perder a su marido, su carrera política.

Y por otro lado plantearse si podría ser capaz de perdonar la infidelidad de su marido, tras mucho tiempo a solas, visitas a consejeros matrimoniales, y por fin la verdad por boca de su esposo, Hillary decidió que lo más oportuno era seguir a su lado.
A pesar de que en todas sus declaraciones a la prensa, en cuanto al caso Lewinsky, Hillary afirmaba que la noticia le rompió el corazón, que en muchas ocasiones se sentía flaquear y dudosa de que camino tomar.

Ahora en su posible camino hacia la presidencia de Hillary Clinton, me hago esta pregunta.
¿Cual es la intención de la precandidata demócrata?
Quizás atormentada aún por los fantasmas del pasado, que siguen viendo la luz, quiera resarcirse con su marido, demostrándole que ella lo puede hacer mejor.
Dejando atrás cualquier rumor de crisis en su matrimonio y demostrando una mayor entereza ante cualquiera que dude de su capacidad.

Un detalle que pasa desapercibido en las TVs estadounidenses, pues le restaría popularidad, pero Hillary Clinton es el único candidato ateo de la historia de los Estados Unidos frente a un cristiano convencido como Obama. Algo que los republicanos no han dejado pasar para acusarla de hasta marxista.

Muchos nos preguntamos si Hillary optó en alguna ocasión por demostrarle a su marido que no tenía necesidad ninguna de buscar fuera de su lecho matrimonial lo que ella también podía ofrecerle, habrá sido capaz la senadora de darle a su marido lo que Mónica Lewinsky le ofreció en el despacho oval?
Es algo que no sabemos, pero que todos pagaríamos por conocer.

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