El «olvido» del fiscal de citar a un testigo provoca la absolución de una etarra

La Audiencia Nacional absolvió ayer a la etarra Dolores López Resino, «Lola», de la colocación de explosivos en dos restaurantes y una cafetería del Puerto Olímpico de Barcelona, en agosto de 1993. El tribunal esgrime que la Fiscalía no citó a una testigo clave para que declarase en el juicio y que hubiese podido corroborar las declaraciones inculpatorias que realizó el también etarra Felipe San Epifanio, ya condenado por estos hechos, quien inculpó a «Lola» en esas acciones terroristas.

Durante la instrucción de la causa, esa testigo reconoció a López Resino como la moradora de un piso que su madre había alquilado, «lo que coincide con lo declarado por San Epifanio y hubiera supuesto un elemento de corroboración adicional sobre la verosimilitud general de las declaraciones de éste».

Por ese motivo, los magistrados no otorgan valor inculpatorio a esas manifestaciones del etarra ya condenado, toda vez que esa testigo «no fue propuesta para declarar en la vista oral ni introducidas de otro modo sus manifestaciones en el plenario».

Se repite un caso similar

El fiscal Ignacio Gordillo solicitó para «Lola» un total de 159 años de cárcel, quien aludió a la manifestación en sede policial del etarra San Epifanio, quien declaró entonces que López Resino fue una de las personas que participó junto a él en los hechos enjuiciados. Sin embargo, el tribunal concluye que ese reconocimiento no es suficiente para condenar a la acusada.

Con esta sentencia, la Audiencia Nacional aplica la reciente doctrina del Tribunal Supremo, quien recientemente absolvió del asesinato de un policía al miembro del Grapo Marcos Martín Ponce, también porque una testigo que presenció el asesinato y le identificó no fue localizada, y, por tanto, no acudió a declarar en el juicio.

Precisamente, Martín Ponce fue condenado ayer por la Audiencia Nacional a seis años de cárcel por el atraco a una entidad bancaria de Valladolid, en 1.999. La misma pena ha sido impuesta a María Ángeles Ruiz Villa. El primero de ellos amenazó con una pistola al director del banco y a otra empleada, tras lo cual se apoderó de 66.000 euros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: