Martínez Camino: «Quien apoya el aborto no puede comulgar»

noviembre 12, 2009

CAMINO

Defenderlo con campañas o votos implica una «situación objetiva de pecado público»

El portavoz de los obispos afirmó que la mujer, en la mayoría de los casos, «es también una víctima».

 

 «Ningún católico puede aprobar ni dar su voto» a leyes que atentan contra la vida. Así lo aseguró ayer el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino. El portavoz de los obispos se remitía a la Encíclica de Juan Pablo II «Evangelium vitae», de 1995, que especifica que no es lícito «tomar parte en una campaña a favor de una ley así, ni votar por ella».
Quienes apoyasen así estas legislaciones, se encontrarían en una «situación objetiva de pecado público», y añadió, en tono didáctico: «Quien está en situación de pecado público no puede ser admitido a la Sagrada Comunión. ¿Está excomulgado? No, no por eso sólo. La excomunión es para los cooperadores directos y necesarios de un aborto efectivamente realizado».
Así, ante una audiencia compuesta de periodistas y personalidades del mundo católico convocadas para inaugurar los «Desayunos Informativos CEU», Martínez Camino explicó la diferencia entre «retirar la comunión» y «excomulgar».
 
Una herejía, contraria a la fe
Más aún, según declaró, no sólo quedan excomulgados los colaboradores necesarios en un aborto sino también los que proclaman de manera pertinaz que «es lícito quitar la vida a un ser humano inocente», porque enseñan una herejía, «contraria a la fe divina y católica».
El portavoz de la Conferencia Episcopal planteó entonces una pregunta: «¿Quiere la Iglesia que las mujeres vayan a la cárcel?». Y respondió: «No, ni las mujeres ni nadie. Pero la vida del ser humano inocente ha de ser protegida. La mujer ha de ser tratada según sus circunstancias, y para eso está el criterio del juez, los eximentes y los atenuantes. En la inmensa mayoría de los casos la mujer es también una víctima. Pero, ¿y los que se lucran con el aborto? ¿Y los que obligan a las mujeres, con violencia?».
El obispo comparó después las escasas ayudas del Estado español a la familia, comparadas con las de Alemania o Luxemburgo, y recordó que «el respaldo legal del aborto, su aceptación social, esa tragedia, como la describía Julián Marías, empezó el 18 de noviembre de 1920, en la Unión Soviética de Lenin, es decir, en un Estado totalitario, que se creía dueño de la vida». Recordó también que desde 1933, el aborto formó parte de la política racista de la Alemania nazi, que lo impuso para las «razas inferiores», y que Stalin implantó el aborto en Europa del Este. Luego, Occidente aceptó el aborto, «debido a su ambiente, su visión materialista».
Preguntado por la nueva «píldora de los cinco días», explicó que «no está prevista» una valoración por parte de los obispos, «pero eso no excluye que se haga». En opinión de Martínez Camino, sería muy parecida a la «píldora del día después», al ser «un abortivo en su intención, aunque no siempre en su realización».
Criticó el «intento del Estado de imponer una moral a todos», algo que no sería lícito, afirmó, ni siquiera si se tratase de la moral católica.
También condenó que «se imponga a los profesionales de la salud una educación que conducirá a aumentar el aborto». Por el contrario, agradeció a los profesionales de la salud que ejercen la objeción de conciencia, por «su coraje cívico y moral».
A preguntas de los periodistas, explicó que no ha habido ningún contacto entre el Gobierno y la Iglesia con respecto a la futura Ley del Aborto, «que yo sepa», y añadió: «El derecho a la vida no es negociable».
 
Revolución en los pasillos del congreso
Las declaraciones de Martínez Camino no dejaron indiferente a ningún partido político. En el grupo socialista en el Congreso, su secretario, Eduardo Madina, dijo no temer que las indicaciones del también obispo auxiliar de Madrid hagan reconsiderar el sentido de su voto a los diputados socialistas católicos porque  «saben que el voto es del PSOE». En el grupo popular la valoración de las palabras del secretario de la Conferencia Episcopal se ha hecho desde otro prisma. El vicepresidente tercero del Congreso, Jorge Fernández Díaz, recordó que los católicos tienen sus «normas» y defendió que quienes tienen autoridad para definir qué es ser católico tienen «el derecho y el deber» de decirlo. Para Emilio Olabarría, uno de los siete diputados del PNV, las indicaciones del portavoz de los obispos constituyen «una intromisión impropia de las funciones de la Conferencia Episcopal». Desde CiU, que ha dado en el aborto libertad de voto a sus diputados, Pere Macìas, uno de los parlamentarios que votarán en contra de la reforma de la ley, ha dicho que le incomoda «profundamente» que la Iglesia pretenda ejercer este tipo de presión, que «ni es oportuna ni la mejor para los tiempos que corren».

La Iglesia habla de aborto a los políticos

1/ Congregación para la Doctrina de la Fe, 1974
«Un cristiano no puede conformarse a una ley que en sí es inmoral; tal es el caso de una ley que admita la licitud del aborto. Tampoco puede participar en una campaña de propaganda de una ley, ni votar por ella. Más aún, no puede colaborar en su aplicación».
2/ Congregación para la Doctrina de la Fe, 2002
Los católicos «tienen la precisa obligación de oponerse a toda ley que atente contra la vida humana» (…) «No pueden participar en campañas de opinión a favor de semejantes leyes, y a ninguno de ellos les está permitido apoyarlas con el propio voto».
3/ Congregación para la doctrina de la fe, 2004
A «un político católico», cuya «cooperación formal se hace manifiesta» mediante «campaña consistente y voto por leyes permisivas de aborto y eutanasia» no se le puede dejar comulgar «hasta que acabe con su situación objetiva de pecado».

(FUENTE: P. J. Ginés)
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El Vaticano y la Iglesia italiana, en pie de guerra por la retirada de los crucifijos de los colegios

noviembre 5, 2009

crucifijo  

La catolicísima Italia ha visto con estupor cómo Europa acaba a tijeretazos con la superposición entre los espacios propios del Estado y de la religión. El crucifijo que pende de las paredes de las aulas en la mayoría de escuelas públicas del país podría tener los días contados. Esta evolución hacia el laicismo visible no viene por la interpretación que la Justicia italiana hace de las leyes, sino por la sentencia de un ente supranacional con capacidad para imponer a los Estados europeos sus decisiones, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Esta corte dio ayer la razón a Soile Lautsi, una ciudadana italiana pero nacida en Finlandia que llevaba siete años peleándose con todas las instancias judiciales de la nación para conseguir que se retiren los crucifijos del colegio de sus hijos. Con disciplina nórdica y testarudez mediterránea, esta mujer no ha cejado en su empeño por defender la laicidad del Estado pese a las continuas negativas cosechadas en territorio italiano. Por ello decidió recurrir al tribunal de Estrasburgo, la institución que defiende el cumplimiento del Convenio Europeo de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales. Éste respaldó su posición con una sentencia que puede sentar un precedente en Europa: el crucifijo en las escuelas es contrario al derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y atenta contra la libertad religiosa de los niños. En el Vaticano y en la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) la decisión de la corte continental de derechos humanos fue interpretada como un ataque directo a su histórica influencia sobre la sociedad del país. “La sentencia ha sido acogida con estupor y amargura”, dijo el portavoz de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi. “Nos disgusta que el crucifijo sea considerado un signo de división, exclusión o limitación de la libertad. Es erróneo y miope querer excluirlo de la realidad educativa”. La CEI optó por cargar contra las motivaciones del fallo. “Existe una visión parcial e ideológica. Resulta ignorado el múltiple significado del crucifijo, que no es sólo un símbolo religioso sino también un signo cultural”. Críticas del Gobierno y la oposición La decisión del Tribunal de Estrasburgo, sin embargo, no deja dudas: la cruz tiene un indeleble significado cristiano y, por tanto, viola la laicidad de las escuelas. “La presencia del crucifijo, que es imposible no ver en las clases, puede ser fácilmente interpretada por los alumnos de todas las edades como un símbolo religioso”, se lee en la sentencia. De esta forma, los estudiantes pueden sentir que se encuentran en un “ambiente educativo marcado por el sello de una determinada religión”. El crucifijo tiene un doble efecto: “puede alentar a los alumnos religiosos” pero puede también molestar “a los ateos o a quienes profesan otra fe”. En una nueva muestra del gran peso que tiene la Iglesia en todos los sectores de la sociedad italiana, la sentencia fue acogida con críticas tanto del Gobierno como de la oposición. Mientras que la ministra de Cultura, Mariastella Gelmini, subrayaba que la cruz es un “símbolo de nuestra tradición”, el nuevo líder del Partido Democrático, el ex comunista Pierluigi Bersani, afirmaba que el crucifijo “no puede ser ofensivo para nadie”. Bien para evitar la retirada de los crucifijos de los colegios o bien para ahorrarse los 5.000 euros de resarcimiento por daños a Soile Lautsi que exige la sentencia, Italia recurrirá la decisión del tribunal de Estrasburgo. Si no logra que su apelo salga adelante, tiene tres meses para hacer desaparecer las cruces de todas las aulas escolares del país.

(FUENTE:Darío Menor)

El Papa invita a los jóvenes a vivir la libertad sin dejarse «manipular» por la mentira

abril 20, 2008

Benedicto XVI miró ayer al futuro de la Iglesia americana durante un emotivo encuentro con jóvenes y seminaristas en el que recordó su propia juventud bajo la sombra del nazismo, enemigo de la verdad y de la libertad. Veintidós mil jóvenes le vitorearon ruidosamente e, incluso, le cantaron un «Cumpleaños feliz» en alemán, pues ayer era el tercer aniversario de su elección papal.

A medida que las etapas «oficiales» como la visita a la Casa Blanca o el discurso en Naciones Unidas van quedando atrás, Benedicto XVI adopta un tono más distendido, como sucedió ayer en su encuentro con los jóvenes y seminaristas, a quienes dijo en español: «Ustedes están llamados a continuar esa cadena de amigos de Jesús, que encontraron en su amor el gran tesoro de sus vidas. Si no lo han hecho, plantéense seriamente si el Señor les pide seguirle de un modo radical en el ministerio sacerdotal o en la vida consagrada».
A su llegada al seminario de Nueva York, situado en las afueras de la ciudad, el Papa se reunió primero con medio centenar de jóvenes discapacitados, a quienes pidió «por favor, continuad rezando por mí, pues acabo de celebrar otro cumpleaños, y el tiempo pasa…». Benedicto XVI saludó al Coro de Sordos de la Archidiócesis y elogió después «la pronunciación alemana de sobresaliente» cuando los jóvenes le cantaron «Cumpleaños feliz» en su lengua natal.
Un «régimen siniestro»
Ratzinger dio un salto atrás en el tiempo recordando que «mis años de juventud fueron echados a perder por un régimen siniestro que creía tener todas las respuestas y aumentaba su influencia infiltrándose en las escuelas, las organizaciones cívicas, la política e, incluso, la religión, antes de que se descubriese que era un monstruo».
Los nazis utilizaban los «Deutsche Christen» desde 1932 para pervertir el cristianismo infectándolo con sus ideas de violencia y supremacía racial, del mismo modo que utilizaban la expresión «Gott mit uns» («Dios con nosotros») para dar una aureola religiosa a las armas y el ejército de un régimen ateo. Hitler usaba el cristianismo contra los judíos igual que hoy algunos quieren utilizarlo contra los musulmanes.
El Papa invitó a los jóvenes a «defender rigurosamente la libertad, que es un valor fundamental pero frágil, pues puede ser manipulada siniestramente cuando se pierde la referencia a la verdad. Lo que a veces se presenta como una experiencia de libertad puede llevar a adicciones o a la confusión moral».
Benedicto XVI lamentó la aparición «de nuevas injusticias, incluidas algunas muy complejas que brotan de la explotación del corazón y la manipulación de la mente. Incluso nuestro propio hábitat, la Tierra, gime bajo el peso de un consumismo avaricioso y de una explotación irresponsable. Tenemos que responder con una renovada acción social».
Entre los jóvenes había muchos no católicos, pues este viaje es un continuo encuentro interreligioso. El Papa visitó el viernes la sinagoga de Park East mientras que ayer, el alcalde Michael Bloomberg, que es judío, asistió a la misa en la catedral.

La hoja de ruta papal

abril 18, 2008

La visita de Benedicto XVI a los EE.UU. ha creado una enorme expectación. No nos perdamos en los detalles, pues es de gran calado. En 1995, en «La sal de la tierra», el cardenal Ratzinger pronosticaba un mundo en el que la Iglesia Católica estaría en minoría. Chocaba con la visión más optimista de Juan Pablo II y fue tachado de agorero. Hace unos días, en una conferencia en la Universidad Católica de Roma, todos los intervinientes daban por bueno el diagnóstico de Ratzinger: no sólo los católicos serán minoría en Europa, sino que ante la fuerza del islam, la Razón tiene poco que oponer.

Estados Unidos es una sociedad donde la religión no ha sido expulsada a sus márgenes. Y esta visita papal viene a reconocer ese gran diferencial con la vieja Europa. Cristiandad y catolicismo no son la misma cosa, pero si Ratzinger estaba en lo cierto y el mundo católico se iba a ver sometido a la tremenda presión de estar en minoría frente a las fuerzas del ateísmo y del islamismo, el Papa Benedicto tiene la tremenda obligación de intentar aproximar todas las iglesias como la mejor forma de reforzar la cristiandad. EE.UU. e Iberoamérica son las zonas donde poder encontrar esa savia de resistencia.

Igualmente, mucho se le ha criticado al Papa por conservador y tradicionalista. Pero cuanto ha hecho no ha sido por capricho. Volver a las esencias -la misa tridentina, por ejemplo- es un mecanismo más de salvación para una iglesia amenazada. Cuando se está en minoría y bajo el asalto de los demás, desde Zapatero al Corán, el apostolado es importante, pero conocer y valorar las esencias resulta vital. Ningún otro sitio mejor que EE.UU. para que el Papa se encuentre con otros líderes religiosos que comparten su visión esencialista.

Bush, esperándole en la escalerilla del avión, rendía tributo a otro resistente, aunque no lo sea de este reino.


El Papa reconoce que la Iglesia de Estados Unidos crece gracias a los hispanos

abril 18, 2008

En su primer encuentro multitudinario con católicos norteamericanos, ante unos 45.000 fieles que abarrotaban el nuevo Nationals Park de Washington, Benedicto XVI manifestó en español que «la Iglesia en Estados Unidos, acogiendo en su seno a tantos inmigrantes, ha ido creciendo gracias también a la vitalidad del testimonio de fe de los fieles de lengua española». El Papa también aprovechó la jornada para reunirse en privado con un grupo de víctimas de sacerdotes perderastas.
Los hispanos suman hoy el 40 por ciento del total de los católicos norteamericanos, y dentro de pocos años serán la mayoría absoluta. Aunque el cristianismo nació en Asia y se extendió por todo el mundo desde Europa, la realidad contemporánea es que más de la mitad de los católicos viven en el continente americano, desde Chile a Canadá, y que el grupo cultural más importante es el de habla española. Estrenando sus primeras palabras en nuestro idioma desde que llegó a Estados Unidos, el Papa les dijo a los hispanos que «la Iglesia espera mucho de ustedes. No la defrauden en su donación generosa».

Tan sólo la llegada constante de hispanos ha permitido a la Iglesia católica mantenerse en la cuota del 25 por ciento de la población de Estados Unidos durante los últimos 30 años, a pesar de la continua pérdida de fieles anglosajones. Según la Conferencia Episcopal norteamericana, el 71 por ciento de las incorporaciones de nuevos fieles a la Iglesia católica desde 1960 se debe a la llegada de inmigrantes hispanos.
Los latinos suponen hoy el 40 por ciento del total de católicos, pero lo más llamativo con vistas al futuro es que su presencia es fortísima precisamente entre la población más joven. Los católicos de más de 60 años son en su mayoría anglosajones, mientras que los menores de 30 años son abrumadoramente latinos. La Conferencia Episcopal prevé que los hispanos superen el listón del 50 por ciento del total de católicos en la segunda década de este siglo.
El mapa religioso de Estados Unidos ha cambiado de modo espectacular. Hace 20 años, la diócesis de Dallas contaba 200.000 católicos, mientras que hoy supera el millón, gracias sobre todo a la llegada de mexicanos. El cardenal americano James Francis Stafford, que fue arzobispo de Denver antes de venir a la Curia vaticana, reconoció hace unos días que «los hispanos traen un sentido de alegría y un sentido de familia que harán mucho bien a nuestro país».
Cambio hacia el Oeste
Precisamente cuando se celebra el bicentenario de las cuatro primeras diócesis católicas, situadas todas en la Costa del Este, el mapa de los católicos norteamericanos acaba de experimentar el gran cambio hacia el Oeste. El estado con mayor numero de católicos es California, con 11 millones, después de experimentar un aumento del 142 por ciento en las tres ultimas décadas. El estado de Nueva York mantiene el segundo lugar, con 7,5 millones de católicos gracias a la llegada de hispanos. Hace medio siglo, el panorama católico norteamericano tenía raíces culturales irlandesas, italianas y polacas, mientras que ahora el mayor dinamismo corresponde a los mexicanos, un país en que abundan las vocaciones al sacerdocio, a los movimientos y a las órdenes religiosas.
Crisis en el sistema escolar
Sin embargo, los hispanos encuentran un marco sociológico menos favorable que las anteriores oleadas de inmigrantes católicos, pues el sistema escolar, que ha funcionado siempre como un «ascensor» social, está sufriendo una crisis. En los años sesenta, las escuelas católicas acogían a 5,25 millones de estudiantes, mientras que ahora suman sólo 2,27 millones. El número de alumnos ha sufrido un caída del 14 por ciento en los últimos ocho años debido, entre otros motivos, a que los nuevos inmigrantes no pueden pagar el coste de la escuela privadas.
Por eso, el Papa dirigió ayer «un llamamiento especial a los religiosos y sacerdotes: no abandonéis las escuelas, renovad vuestro compromiso con las escuelas, sobre todo en las zonas más pobres».
En conclusión, el futuro del catolicismo se juega tanto en el número como en la calidad.


Cañizares: “El aborto es el mayor ataque contra la vida”

abril 10, 2008

El cardenal Primado de España y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, manifiesta que “el mayor ataque contra la vida sigue siendo la práctica del aborto” y ha añadido que, viendo las cifras de abortos en España, parece que “gana terreno lo que el siervo de Dios Juan Pablo II calificó como la cultura de la muerte”.

Así lo ha indicado Cañizares durante la homilía que ha pronunciado en la misa que ha celebrado con motivo del tercer domingo de Pascua y Jornada de la Vida de la Iglesia Católica en la Catedral Primada, en la que ha recordado que “en nuestro país tenemos la cifra escalofriante de más de un millón de abortos en los últimos veinte años y de más de cien mil en el último año”.

El cardenal Primado ha augurado que, al igual que hoy en día “nos avergonzamos, y con razón, de los tiempos de la esclavitud, que en aquel entonces se justificaba legalmente, no tardará en llegar un día en que nos avergoncemos y arrepintamos de esta cultura de muerte también legalmente establecida”.

Cañizares ha señalado que hay que “crear una conciencia más profunda y arraigada del don maravilloso de la vida”, a la que denominó “cultura de la vida”.

El prelado ha manifestado que “sólo el respeto a la vida puede fundamentar y garantizar los bienes más preciosos y necesarios de la sociedad, como la democracia y la paz”, al tiempo que ha señalado que “la injusticia y opresión más grave que corroe el momento presente es esa gran multitud de seres humanos débiles e indefensos que están siendo aplastados en su derecho fundamental a la vida”.

Ha advertido de que “el mundo actual trata de apagar o poner sordina a tan importante mensaje” a través de “las campañas y la trompetería de los embajadores y servidores de la cultura de la muerte”, que ha dicho “se cierne amenazadora sobre los hombres y los pueblos, sumidos en un invierno demográfico”.

Según Cañizares, “una de las más decisivas causas en que se va a jugar el futuro de la humanidad y la salvación del hombre en este siglo y milenio va a ser la causa de la vida”.

El cardenal Primado ha asegurado que la Iglesia no cejará “en la defensa del hombre amenazado” y ha expresado la necesidad de que “resuene en nuestra sociedad el Evangelio, confirmación del valor de la vida humana y de su carácter inviolable”.

Cañizares ha afirmado que Dios “quiere la vida para el hombre, para todo hombre que es engendrado aunque no haya nacido” ante “un mundo de muerte que no respeta suficientemente la vida y siembra muerte, ante una sociedad occidental muy destruida en su humanidad más propia, aunque nos parezca lo contrario o se juzgue esto de catastrofismo infundado”.

Por ello, ha afirmado que “la Iglesia sale en defensa del hombre amenazado, en defensa de la vida despreciada y de la dignidad humana preterida o violada”, y “clama por el hombre inocente, da la cara por el indefenso con energía, apuesta fuerte por la vida, por toda vida humana”.

Según Cañizares, “la Iglesia no puede callar y dejar de anunciar este Evangelio” y ha indicado que, si al final del siglo XIX la Iglesia no podía callar ante los abusos sociales existentes, “menos aún puede callar hoy, cuando a las injusticias sociales del pasado tristemente no superadas, se añaden en tantas partes del mundo injusticias y opresiones incluso más graves, consideradas tal vez como elemento de progreso”.


Elena Valenciano dirigente del PSOE se mofa de las creencias de la Iglesia

marzo 26, 2008

La secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, se salió ayer del guión socialista de una tregua «de facto» con la Iglesia católica y sacó los pies del tiesto a cuenta de una sentencia de Monseñor Sebastián sobre la muerte de Jesús.
Sebastián se limitó a expresar su convicción de que la muerte de Jesucristo fue digna, y Valenciano se explayó de mala manera. «Estoy dispuesta a que renunciemos a los cuidados paliativos antes de morir con la condición de resucitar al tercer día. ¿Dónde hay que firmar?», ha escrito en su blog la dirigente socialista, en una evidente falta de respeto.

El arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián Aguilar, había proclamado el Viernes Santo la muerte digna de Jesús en la cruz. En ese sentido, se refirió a la oposición de la Iglesia Católica a la eutanasia al defender que la muerte de Jesucristo en la cruz fue «absolutamente digna» a pesar de que «no tuvo cuidados paliativos».
Fernando Sebastián, encargado de pronunciar el tradicional «Sermón de las Siete Palabras» ante miles de personas congregadas en la plaza Mayor de la ciudad de Valladolid, habló sobre el modo en que los cristianos deben enfrentarse a la muerte: «Jesucristo miró a la muerte cara a cara, con confianza, la aceptó con amor y la vivió descansando en los brazos del Padre Celestial». «¿Alguien puede decir que la de Jesús no fue una muerte digna?», interpeló el arzobispo emérito, quien animó a los hombres a acercarse a Dios para «encontrar dignidad» con que afrontar la muerte.
Sebastián criticó también a los «sabios falsos y pretenciosos» que defienden el laicismo porque, en su opinión, «no sabemos lo que hacemos cuando nos apartamos de Dios». Tuvo también palabras a favor de la libertad en un mundo «no sólo plural sino confuso y contradictorio» en el que «unos saben ver lo bueno y otros sólo ven lo malo, para su desesperación», y advirtió de los riesgos que entraña una «sociedad hierática e inhumana que nos quieren hacer ver».
«Sin miedo de nada ni nadie»
Por último, el arzobispo emérito de Pamplona recordó que «la fe cristiana no es enemiga de la convivencia» y pidió a los fieles que no tengan «miedo de nada ni de nadie» porque los miembros de la Iglesia Católica no necesitan «privilegios ni protecciones de nadie» al contar con Cristo como su «protector».
En esa línea, pero con un horizonte más amplio, trazó su homilía dos días después, el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares: «La batalla por la vida es dura en este momento, pero aun se prevé que sea más dura los años sucesivos con normativas o formas de actuar que favorecen el aborto, la eutanasia y la investigación con embriones», recordaba el arzobispo ante la nueva legislatura.
Durante la homilía de la eucaristía del Domingo de Resurrección en la catedral de Toledo. el cardenal Cañizares explicó también que los cristianos están «urgidos a colaborar en la defensa y proclamación del bien del conjunto de los ciudadanos, respetando los derechos humanos fundamentales, no creados por nosotros».