Las historias jamás contadas de los principales implicados en la ‘Operación Pretoria’

noviembre 7, 2009

Luis Prenafeta

  A mediados de los años 90, con los potenciales mercados de Rusia en plena apertura, muchos emprendedores occidentales pusieron sus ojos en la economía que la perestroika había liberalizado. Uno de ellos fue Lluís Prenafeta, que a principios de 1990 había sido forzado a abandonar su cargo de secretario de Presidencia de la Generalitat, es decir, mano derecha del mismísimo Jordi Pujol. Prenafeta es un tipo bajito, amable e inteligente. Pocas cosas se escapan a sus ojos de lince. Y en el mercado ruso atisbó grandes posibilidades de crecimiento. Fue así cómo creó algunas sociedades para negociar con la economía ya ex soviética. En Moscú, se encontró con la peor de las trabas que cualquier emprendedor puede hallar en su camino: la burocracia y los intermediarios, en una Administración opaca y correosa. Prenafeta, sin embargo, buscó contactos y padrinos y pagó un dineral para conseguir que un permiso del Ministro de Energías le diese carta blanca para poder exportar petróleo hacia Occidente. Los trámites fueron largos y pesados, pero al fin llegó el tan ansiado fax: la hoja del boletín oficial del Estado en el que el ministro de turno le concedía el permiso. Los días fueron pasando y los intermediarios rusos, que habían de notificarle la puesta en marcha de toda la operativa no dieron más señales de vida. Ni corto ni perezoso, Prenafeta tomó un avión y se presentó en Moscú. Pudo obtener una entrevista con un cargo del Ministerio de Energías y se presentó ufano con el fax que contenía la resolución ministerial a su favor. Su sorpresa fue mayúscula cuando el funcionario de turno miró, incrédulo, la hoja. Todo era una burda falsificación. Le habían tomado el pelo. Los intermediarios eran auténticos zuliks (pillos, granujas), que en cuanto tuvieron la mordida en sus bolsillos desaparecieron. En San Petersburgo volvió a encontrarse con problemas. Para penetrar en este mercado, creó la sociedad Juspi, con la intención de vender allí productos de alimentación, bebidas y tabaco y de comprar petróleo para traer a España. Otra de sus metas era crear una lotería regional, un campo que entonces no estaba regulado y donde no había apenas competencia. En la aventura se embarcaron también el dueño de Chupa-Chups, Enric Bernat, y Artur Suqué, propietario de los tres casinos de Cataluña. Las trabas burocráticas y las potentes mafias de la ciudad donde había gobernado Vladimir Putin impidieroon también que este barco llegara a buen puerto y la empresa no pudo realizar ni siquiera la primera operación, por lo que a mediados de la década de los 90 los socios abandonaron la aventura. Estos dos tropiezos causaron un quebranto en la economía de Lluís Prenafeta. No perdió la camisa de milagro. A pesar de que cuando salió de la Administración fue nombrado consejero de Petrocat, la Campsa catalana, y presidente de Túnel del Cadí, y aunque tenía una pequeña participación en el grupo peletero Tipel, propiedad de su primo Isidor Prenafeta, Lluís llegó a hipotecar su vivienda y cuatro aparcamientos para obtener liquidez. La Caixa le dejó 47 millones de las antiguas pesetas en enero de 1994. Menos de dos meses después, Banca Catalana le dejó 36 millones a cambio de otra hipoteca sobre los mismos bienes. De repente, se convirtió en uno de los hombres más buscados de la capital catalana: sus acreedores husmeaban entre las mesas de Vía Véneto o de Ca l’Isidre por si le podían encontrar para reclamarle dinero. Nunca se negó a pagar, pero el horno no estaba para bollos. Durante años, fue trampeando la situación para eludir la ruina, hasta que a principios de esta década comenzó de nuevo a despuntar en los negocios. Intermediario todoterreno Macià Alavedra no jugó tan descaradamente con los negocios. Apodado en los ambientes financieros El Gordo, cuando era consejero de Industria en el gobierno de Jordi Pujol también consaba como administrador de la empresa Metrelec, la única que tenía los contadores de luz homologados pro el Gobierno. Un informe confidencial realizado desde dentro de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) destacaba este hecho. En 1987, dimitió de su cargo en la empresa aduciendo que había sido nombrado conseller, según el documento notarial. Era cierto, pero su nombramiento se había producido… cinco años antes. Alavedra, consejero de Economía desde finales de los 80 hasta 1997, fue el pararrayos de Jordi Pujol. Sobre él recayó la responsabilidad de aguantar las embestidar de Javier de la Rosa, que, cuando estaba contra las cuerdas, llamaba varias veces al día a la Generalitat. “Yo no puedo hablar con él. Encárgate tú del asunto”, le encargó Jordi Pujol a Alavedra. Y el sufrido consejero de Economía fue el interlocutor del irascible financiero durante el largo proceso judicial que vivió a consecuencia de sus fechorías. Las actuaciones del entonces juez Luis Pascual Estevill le pusieron también en un brete. Tuvo que intermediar ante él como consecuencia de la encarcelación de directivos del grupo del Banco Central, que presidía Alfonso Escámez, y bajo la amenaza de encarcelar al mismísimo banquero. Alavedra se fue a tomar café al Ritz con Escámez y el presidente de Fecsa, Luis Magaña. Desde allí, llamó a Estevill, que se pasó por el lugar. Era el 14 de diciembre de 1992. El 8 de noviembre del año siguiente, Alavedra citó en su casa para cenar al presidente del BC, José María Amusátegui, a Magaña y al abogado Juan Piqué Vidal, compañero de tropelías de Estevill. El juez también fue invitado y algunos directivos del Banco Vitalicio y de Seguros La Estrella, BCH, fueron liberados poco después. En el ínterin, tuvo que sudar mucho para evitar que un grandioso escándalo aflorase: se trataba de un grupo financiero, con sede en la Rambla de Catalunya de Barcelona, cerca de la consejería de Economía, donde una cincuentena de empresas habían sido denunciadas por un monumental fraude. Se trataba de Grup de Consellers Financers. La persona situada el frente del conglomerado, pasaba más tiempo en la sede de Economía que en la propia oficina de GCF, aunque al final se cerró en falso el asunto y un ex alto directivo del grupo dejó de enviar documentos a los juzgados. El problema radicaba en que casi todo el elenco de cargos de GCF eran destacados militantes de CDC y uno de ellos había sido también consejero. Alavedra, además de consejero de Economía, hizo de bombero en este tema. Cuando dejó la consejería, Alavedra se dedicó a cobrar de algunos cargos institucionales y de las intermediaciones que hacía en algunos asuntos. A principios de verano de 1999, por ejemplo, Macià organizó una comida con Jaume Caruana, entonces jede de Inspección del Banco de España. El tercero en la mesa era Eduardo Pascual, dueño de Eurobank. Las mutuas que dependían de Eurobank estaban entonces bajo la lupa de las autoridades monetarias porque había denuncias y sospechas de que habían realizado operaciones ficticias para simular beneficios. Alavedra acudió a la cumbre con Caruana como asesor de Eurobank, una de las compañías que él había tenido bajo su responsabilidad hasta dos años antes, cuando era consejero de Economía. Su patrimonio, sin embargo, era sólido. Su esposa, Doris Malfeito, no sólo vendía cuadros a importantes empresas, sino que formaba parte, desde 1992, de una compañía con intereses inmobiliarios en la Costa Brava. Y él habia entrado a formar parte de importante compañías desde que abandonó la consejería en 1997. el despegue le vino a comienzos de esta década. Sus relaciones con Lluís Prenafeta le llevaron a formar parte de la Fundaciò Catalunya Oberta, el think tank de Convergència, un verdadero laboratorio de ideas, donde dieron cabida a los mejores y mayores soportes de la formación nacionalista, desde ex consejeros de Pujol, como Joan Guitart, Joan Vallvé o Andreu Mas-Colell, hasta destacados militantes alineados con el llamado sector soberanista, como Xavier Sala i Martin (el preferido de Joan Laporta para sustituirle como presidente del FC Barcelona), Joan Oliver (director general del Barça), Vicent Sanchís (director de Barça TV), Vicenç Villatoro, Arcadi Calzada, hasta hace poco presidente de Caixa Girona, Daniel Clivillé, Joaquim Maluquer o Francesc Puigpelat. Todo un elenco de convergentes de pro. Un avispado socialista Otra cosa es Luis García Sáez, más conocido como Luigi. A finales de los 80, cuando era un triste diputado en el Parlamento de Cataluña, creó una empresa con Xavier Guitart, compañero de escaño: el Centre d’Estudis y Assessorament. Poco duró la unión, por el 1991 fue liquidada. Pero para entonces, ya eran conocidos sus trapicheos desde una oficina que habían alquilado en pleno Paseo de Gracia de Barcelona, cerca de la Diagonal y al lado del restaurante La Puñalada, donde iba a comer entonces la crême de la crême. Eran los tiempos en que el nombre de Juan Guerra estaba en boca de todos y las maledicencias pretendían establecer paralelismos entre los modos de actuar del hermanísimo y los nuevos modales que algunos avispados intermediarios comenzaban a imponer. Luigi se aficionó pronto a los negocios. Trabó amistad con algunos empresarios que se movían como pez en el agua en el sector inmobiliario y utilizó sus relaciones para que a estos empresarios, escorados hacia Convergència, tuviesen entrada en las administraciones que gobernaban los socialistas. Fue durante años integrante de consejos donde figuraron, entre otros, Lluís Renau, ex director general de Seguridad Ciudadana con Pujol, o Carles Sumarroca, amigo personal de Pujol (sus esposas eran socias en una empresa de floristería) y fundador de Convergència. A finales de los 90, tras haber abierto muchas puertas, decidió volar solo, pero se estrelló: su grupo, AGT, donde había integrado a prohombres convergentes, fue denunciado, dejó un reguero de deudas y acabó suspendiendo pagos a principios de esta década. unas deudas de 4.000 millones de las antiguas pesetas (24 millones de euros). A partir de entonces, creó un pequeño holding que le permitió reflotar su situación económica. Eso sí, con la inestimable ayuda de algunos compañeros de aventuras como Lluís Prenafeta y Macià Alavedra. Y lo que es más importante: sus baladronadas sobre los contactos de alto nivel para conseguir lo que quisiera parece que tenían algún fundamento, al menos en las administraciones municipales. Garzón le ha cortado las alas, pero la aventura sigue…

(FUENTE:Antonio Fernández)
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Cuanto más corrupto, más te votan

octubre 31, 2009

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 Les pueden ver esposados entrando en los juzgados, puede ser vox populi que las arcas del ayuntamiento y las suyas son lo mismo o les pueden pillar en una orgía con un montón de prostitutas… Da igual: los votos no se resienten. El aparentemente escaso impacto electoral que tienen escándalos de lo más diverso hace que muchos electores se pregunten, en una sociedad donde las investigaciones judiciales se suceden a un ritmo mucho mayor que las sanciones políticas y penales por esas mismas conductas, si ser corrupto no hace que se ganen votos. Según Arantxa Capdevila, profesora de Comunicación Política en la Universidad Rovira i Virgili, la incidencia electoral de los múltiples escándalos en que se ven inmersos los políticos contemporáneos, que es más negativa para los afectados de lo que suele pensar la opinión pública, depende de dos factores. Por una parte, “hay que valorar tanto las normas que se transgreden como la consideración que tienen esas normas en la sociedad en la que se produce el escándalo. Hay países que no tienen demasiado en cuenta los asuntos relacionados con el sexo, como Italia, y otras, como EEUU, donde los toman muy en consideración”. En otro sentido, también debe valorarse el contexto político concreto. En España, “donde votamos listas cerradas, que haya casos determinados de corrupción no afecta demasiado, ya que se votan partidos y no personas”. Sin embargo, el problema de la valoración electoral de las conductas de nuestros cargos públicos se extiende más allá de los casos de corrupción, apuntando algunas novedades en el terreno de la comunicación política. Hay una serie de dirigentes, desde Berlusconi hasta Sarkozy (pasando por Fabra), que han tomado como puntos fuertes de su comunicación aspectos que en teoría les resultaban negativos. Así, Bush utilizó sus supuestas debilidades, en tanto persona con peor formación intelectual que sus contrincantes o con un historial juvenil negativo, para ganar las elecciones. Y las salidas de tono de Berlusconi parecen granjearle simpatías entre sus electores, quizás porque genera fenómenos de identificación: “él mismo decía que la mitad de los italianos le envidiaban”. ¿Es ese el asunto? ¿En el fondo queremos ser como Berlusconi y por eso le votamos? Pere-Oriol Costa, catedrático de Comunicación Política de la Universidad Autónoma de Barcelona, no cree que estas personalidades desatadas acaben siendo una buena apuesta electoral. Otra cuestión es que los políticos hayan aprendido a sacar partido hasta de sus deficiencias. “Jacques Séguéla inició una técnica en la campaña de Miterrand contra Giscard que consistía en buscar el reverso de las cualidades negativas de tu candidato y de las positivas de tu adversario. Y eso lo volvimos a ver, entre otros muchos ejemplos, en las campañas estadounidenses. Así, la etapa alcohólica de Bush se convierte en un elemento político atractivo al presentarle como un hombre reformado que ha sabido sobreponerse a la adversidad; al mismo tiempo, el Al Gore experimentado con una carrera sólida como senador es dibujado como un ineficiente burócrata de Washington”. Este tipo de juegos discursivos, frecuente en las campañas actuales, parece que lo será aún más en el futuro. Sin embargo, más allá de estrategias comunicativas, los asuntos que explicarían la ratificación electoral de un cargo público tocado por el escándalo estarían relacionados fundamentalmente con cuestiones de poder cotidiano. Así, como señala Pere-Oriol Costa, “suele coincidir que el dirigente corrupto posee un gran control de los medios de comunicación. Tanto Valencia como Italia son casos ejemplares, con Berlusconi dominando las televisiones y con Camps manejando férreamente los medios públicos”. Los medios, subraya Capdevila, “no fabrican los escándalos, pero juegan un papel fundamental a la hora de difundirlos. Aunque no tanto como les atribuyen quienes se dejan llevar por teorías conspirativas, como esas que afirman que ahora salen los escándalos del PP porque el PSOE controla los medios”. El otro asunto relevante, y en muchos casos decisivo, para explicar la permanencia en el poder de los afectados por escándalos tiene que ver con la falta de una oposición política que sea visualizada como alternativa real. Según Pere-Oriol Costa, Italia y Valencia son también casos paradigmáticos en este sentido. “La alternativa a Berlusconi vive en un permanente clima de división mientras que, en el caso valenciano, el PSOE no parece contar para los votantes como opción de gobierno”. Si a esta dificultad para encontrar unas siglas que encarnen el cambio le sumamos, como afirma Jordi Rodríguez Virgili, Subdirector del Master de Comunicación Política y Corporativa de la Universidad de Navarra, que “cuando hablamos de corrupción en el terreno municipal, encontramos también mucho clientelismo”, la dificultad para que los corruptos pierdan toda clase de comicios quedaría explicada. Y ello a pesar que de, en este contexto, es fácil encontrar enganches comunicativos sólidos. Como asegura Rodríguez Virgili, “si la oposición tiene un mensaje regeracionista claro, si apuesta por la limpieza y la honradez y sus líderes son creíbles, entonces tiene muy sencillo ganar las elecciones”. Sin embargo, lo que suelen producir estos escándalos es una profunda desafección de los electores, elemento que suele cristalizar en un aumento de la abstención que suele venir bien a quien están en el poder. Incluso esa sensación de que todos son iguales puede repercutir positivamente en los dirigentes corruptos si trasladan a la gente el mensaje de que “aunque se lleven su 3% ellos funcionan. Si logran que los electores crean que todos roban pero que, al menos, ellos son eficaces y hacen algo por la gente, están manejando un mensaje que les será muy útil”. Y es que, como asegura el consultor político Antoni Rodríguez- Rubí, “si bien los electores no se identifican con las conductas ilícitas o poco ejemplares, tampoco están dispuestos a que su decisión política (su voto) sea cuestionado permanentemente por la oposición, por los medios… o por la justicia”. En ese sentido, se da “algo de resistencia emocional y de pereza ideológica o intelectual a cambiar de posición. Admitir que ha sido un error haber confiado en alguien del que, finalmente, te defrauda tiene un coste personal (y en la vida cotidiana de las personas) bastante importante. Los electores necesitan su tiempo, su proceso. Cambiar de voto es un coste emocional importante”. Para la mayoría de los expertos, sin embargo, lo importante no reside en el hecho en sí, sino en cómo maneje la situación. El castigo electoral dependerá, entonces, mucho más del modo en que se reaccione ante las acusaciones que del hecho de que éstas sean o no probadas. Como sintetiza Gutiérrez-Rubí, “en comunicación, la clave está en la gestión de la percepción, del tempo político y de los símbolos y lenguajes metafóricos. A veces, una buena estrategia de comunicación puede mejorar determinadas percepciones que son, en definitiva, las protagonistas de nuestras decisiones. «Comprender» todo lo que sucede reclama mucho tiempo, esfuerzo y conocimiento. «Intuir» la verdad, la sinceridad, la transparencia es una información de carácter emocional que se puede obtener con un gesto o una mirada. Y las primeras palabras, declaraciones, y reacciones son determinantes en la primera impresión (que se instala con mucha facilidad y consistencia) en los procesos de creación de opinión pública”. Coincide Rodríguez Virgili en señalar la importancia crucial de la reacción, en tanto “la ciudadanía entiende que el ser humano es falible y que las organizaciones están compuestas por muchas personas que pueden equivocarse”. Por lo tanto, disculpará hechos aislados siempre y cuando se conteste con prontitud y acierto a las acusaciones. En este orden, una buena respuesta puede incluso reforzar a la organización y, por el contrario, una mala política será nefasta. Y eso lo ve ejemplificado Virgili en asuntos recientes: “El tomate central del caso Gürtel está en Madrid y sin embargo allí se reaccionó a tiempo; en Valencia, sin embargo, la reacción no fue la adecuada y es donde el asunto está teniendo mayor repercusión política”.

(FUENTE:Esteban Hernández)

Diecisiete alcaldes detenidos en tres años por corrupción urbanística

octubre 29, 2009

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 La detención  del alcalde de Santa Coloma de Gramanet, Bartomeu Muñoz, del PSC, eleva a diecisiete el número de primeros ediles en ejercicio detenidos por implicación en delitos de corrupción urbanística desde la Operación Malaya, en Marbella, en abril de 2006. Bartomeu Muñoz ha sido detenido un día después de que lo fuera el regidor de Castro de Rei (Lugo) y diputado provincial del PSOE, Juan José Díaz Valiño, quien no está incluido en esta relación debido a que los delitos de los que se le acusa son prevaricación y tráfico de influencias por supuestas irregularidades en la tramitación de expedientes sancionadores en la jefatura provincial de Tráfico.Esta es la relación de los ediles detenidos:- MARISOL YAGÜE (GIL).- Ex alcaldesa de Marbella, detenida en marzo de 2006, en la denominada “Operación Malaya”, imputada por cohecho, prevaricación y maquinación para alterar el precio de las cosas, en abril de 2006 ingresó en prisión, de la que salió en septiembre, tras satisfacer una fianza de 60.000 euros. — FRANCISCO VALIDO (PP).- Ex alcalde de Telde (Gran Canaria), detenido en noviembre de 2006, en el “Caso Faycan”, por el presunto cobro de comisiones por licencias de obras. Imputado por cohecho, quedó en libertad tras abonar una fianza de 80.000 euros. El PP suspendió cautelarmente su militancia, pero después levantó la suspensión.- EUGENIO HIDALGO (PP).- Ex alcalde de Andratx (Mallorca), detenido en noviembre de 2006, en la “Operación Voramar”. Fue condenado en dos juicios a cuatro años de cárcel primero y a 7 años de inhabilitación después por construir un chalet ilegal y por prevaricación. Fue expulsado del PP.- JUAN MARTÍN SERÓN (PP).- Alcalde de Alhaurín El Grande (Málaga), detenido en enero de 2007, quedó en libertad bajo fianza de 100.000 euros. La Fiscalía le acusó en 2009 en el “caso Troya” de corrupción urbanística. Sigue al frente de la alcaldía.- JOSE FRANCISCO GÓNZALEZ (PP).- Alcalde de Mogán (Gran Canaria), detenido en la “Operación Góndola” en enero de 2007, imputado por malversación de caudales públicos y cohecho. En libertad sin fianza, se reincorporó a su puesto.

– JOSÉ MARTÍNEZ ANDREO (PP).- Alcalde de Totana (Murcia), detenido en noviembre de 2007 en la “operación Totem”, de corrupción urbanística. En febrero de 2008 quedó en libertad bajo fianza de 70.000 euros y se reincorporó a la alcaldía. El caso sigue siendo objeto de investigación judicial.

– CANDIDO TRABALON (PA).- Alcalde de Zurgena (Almería), detenido en abril de 2008, en la “Operación Costurero”. En libertad con cargos está imputado por un presunto delito de prevaricación por permitir la obtención de licencias urbanísticas ilegales.

– DANIEL GARCÍA MADRID (PP).- Alcalde de Torre Pacheco (Murcia), detenido en abril de 2008, en relación a la permuta de una parcela municipal destinada a dotaciones deportivas a cambio de cuatro fincas de naturaleza rústica. En libertad con cargos se reincorporó a la alcaldía.

– ANTONIO BARRIENTOS (PSOE).- Alcalde de Estepona (Málaga), detenido en junio de 2008 junto a otras veinticuatro personas en la “operación Astapa”. En libertad bajo fianza de 150.000 euros. Barrientos abandonó la alcaldía y el PSOE.

– JUAN CARDONA (INDEPENDIENTE).- Alcalde Benitatxell (Alicante), detenido en julio de 2008 por un supuesto delito de prevaricación y cohecho en relación a una recalificación de terrenos. En libertad provisional, abandonó la alcaldía en febrero de 2009.

– JUAN JOSE RUBIO (INDEPENDIENTE).- Alcalde de Zarra (Valencia), detenido en octubre de 2008.En libertad bajo fianza de 18.000 euros, había sido expulsado del PSOE tras una denuncia de la Fiscalía en 2006 por varios delitos de prevaricación, falsedad, fraude y estafa.

– JOSE JOAQUIN MOYA (PSOE).- Alcalde de Bigastro (Alicante), detenido en octubre de 2008, acusado de malversación, prevaricación, delito contra la ordenación del territorio y falsedades por una permuta de terrenos en suelo industrial. En enero de 2009 salió en libertad sin fianza. Suspendido cautelarmente de militancia por el PSOE.

– JOSE MARTINEZ GARCIA (PP).- Alcalde de Librilla (Murcia), detenido en noviembre de 2008 por el supuesto cobro de comisiones ilegales. En libertad, aunque inicialmente renunció a la alcaldía, actualmente se mantiene al frente del Consistorio. El PP lo expulsó junto a los tres ediles que le apoyaron.

– FERNANDO MUGURUZA (NO ADSCRITO).- Alcalde de Castro Urdiales (Santander), fue detenido en febrero de 2009, acusado de prevaricación, falsedad documental y malversación de fondos públicos en relación con la construcción de unas viviendas. En libertad con cargos.

– JOSE MANUEL MARTIN ALBA (PSOE).- Alcalde de Alcaucín (Málaga), detenido en febrero de 2009, acusado de cohecho, blanqueo de capitales, prevaricación, falsedad documental y prevaricación urbanística. Dimitió como alcalde y fue expulsado del PSOE.

– MARIA VICTORIA PINILLA (PAR).- Alcaldesa del municipio zaragozano de La Muela, detenida en marzo de 2009, acusada de un delito de corrupción urbanística, blanqueo de capitales, cohecho y tráfico de influencias.

– BARTOMEU MUÑOZ (PSC).- Alcalde de Santa Coloma de Gramanet, y vicepresidente primero de la Diputación de Barcelona, detenido el 27 de octubre de 2009, en el marco de una operación relacionada con la presunta adjudicación de obras y servicios vinculadas a la construcción, que fue ordenada por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón.


El jefe de la red ganó cinco millones con un pelotazo en la costa barcelonesa

octubre 29, 2009

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Las tramas delictivas en las Administraciones

Luis García Sáez, el presunto jefe de la red catalana que ha desarticulado el juez Baltasar Garzón con la Operación Pretoria, se marcó un pelotazo en toda regla tras ganar cinco millones de euros, el triple de lo que había invertido inicialmente en una operación inmobiliaria en la costa barcelonesa. Y en menos de dos años. El ex diputado del PSC, conocido como Luigi, triplicó su capital con una compra de terrenos en la localidad barcelonesa de Sant Andreu de Llavaneres a través de la empresa Niesma Corporació, en la que tenía como socio al abogado Francisco Alejandro Pretus.

La clave del pelotazo fue un convenio, requerido por Garzón, que firmó con ex edil de Llavaneres del PSC Antonio Jiménez. El juez ordenó ayer el arresto de Manuel Carrillo, consejero delegado de Limasa, una firma de limpieza con delegación en Santa Coloma de Gramenet. Carrillo es el noveno detenido.

Fuentes municipales explicaron que Niesma adquirió en diciembre de 2003 unos terrenos de la zona de Can Riviere por 3,2 millones, y en marzo de 2004 adquirió otra finca por 1,5 millones. Sólo un año después, Niesma firmó con el Ayuntamiento de Llavaneres un convenio por el que se autorizaba a que la sociedad aumentara la edificabilidad en un 189%, de 3.958 metros cuadrados a 7.500 metros cuadrados.

El convenio también permitía construir 83 pisos en vez de 12 casas. Ese acuerdo estaba firmado por Pretus y Manuel Valera, administrador de empresas de García Sáez. Por parte del Ayuntamiento lo rubrican el entonces alcalde Víctor Ros (PP) y Jiménez, anterior concejal de Urbanismo.

Varias fuentes coinciden en señalar a Jiménez como la conexión entre la operación de Llavaneres y la de Santa Coloma de Gramenet, donde Jiménez fue grente del Instituto Municipal de Deportes. En esa época, según estas fuentes, conoció a García. Luego tomó las riendas de la empresa pública de vivienda de Montcada i Reixac (Barcelona), cargo que compaginó con su puesto de edil en Llavaneres.

Además, Jiménez ya fue citado el año pasado por la Fiscalía Anticorrupción del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por presuntas irregularidades en un convenio que firmó con la empresa Proinosa, presidida por el constructor Josep Singla, que también ha sido detenido por Garzón.

El terreno de Llavaneres se revalorizó tras el convenio. Si lo compró por 4,7 millones, tras el acuerdo, en septiembre de 2005, ya estaba valorado en 6,3 millones. Y sólo un mes después, en octubre, realizó el auténtico pelotazo al venderlo a una sociedad participada por Restaura y Caixa Laietana por 9,73 millones. En menos de dos años, Pérez había ganado más de cinco millones.

Una estrategia parecida siguieron en Santa Coloma. El consistorio aprobó en marzo de 2005 un cambio de usos en el proyecto que en 2001 compró Singla. Éste vendió la empresa que creó para desarrollar el proyecto, Centre Comercial Gramenet, a una sociedad holandesa administrada por Pretus en noviembre de 2003. El consistorio justificó que el proyecto anterior no era económicamente “viable”. Como resultado de la operación, los promotores obtuvieron unas plusvalías de 18,6 millones de euros El proyecto se aprobó en marzo de 2005. En mayo, Petrus vendió la sociedad.

(FUENTES:LLUÍS PELLICER / JESÚS GARCÍA)

El caso ‘Gürtel’, El Ejido, Santa Coloma… La corrupción se extiende por toda España

octubre 29, 2009

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“Corrupción, la palabra de moda en España”. Así tituló recientemente la BBC un artículo sobre el alud de escándalos que se ha precipitado sobre todo el país, atravesando a los principales partidos políticos, administraciones públicas e importantes empresas privadas. Las detenciones ayer de un alcalde socialista y de dos ex altos cargos de Jordi Pujol vienen a sumarse a una lista casi inabarcable de casos (Gürtel, Palau, El Ejido, Costa del Sol, Mercasevilla, Ciempozuelos…) que se han apoderado de la agenda política, y deteriorado la calidad del sistema democrático. Desde Cataluña a Andalucía, pasando por Madrid, Valencia, Aragón o Castilla-León, los escándalos se reproducen salpicando a gobiernos autonómicos, municipales e, incluso, al Ejecutivo nacional. La corrupción tampoco entiende de siglas: PSOE, PP, CiU, PAR, Unió Mallorquina, PAL… Se encuentra más presente que nunca en los medios de comunicación y ocupa buena parte del debate político, pero, según los datos del CIS, apenas inquieta a la ciudadanía. El barómetro del pasado mes de septiembre recoge que sólo el 1,4% de los encuestados señaló la corrupción y el fraude como uno de sus principales problemas. El paro (76,4%) y la economía (48,4%) son con diferencia las cuestiones que más preocupan a los españoles, pero cabe destacar la percepción de la clase política como problema. Los escándalos parecen haber erosionado la imagen del Gobierno, de los partidos y de los políticos en general, que preocupan al 16,5% de los españoles. Se trata de un porcentaje considerable, ya que casi alcanza al terrorismo, señalado por un 18,3%. La opacidad de los partidos políticos Una creciente desconfianza hacia el Estado de Derecho a la que contribuyeron ayer los principales grupos parlamentarios en el Congreso con un duro cruce de acusaciones. Los portavoces de PSOE, PP, CiU y PNV pusieron en marcha el ventilador y se reprocharon mutuamente su responsabilidad en los principales casos de corrupción. Pese a que la Cámara aprobó una iniciativa de PSOE y ERC para endurecer las penas en este tipo de delitos, el debate parlamentario derivó en una discusión poco ejemplarizante. El republicano Joan Ridao aprovechó para atizar a CiU con motivo del caso Millet y la detención de Macià Alavedra y Lluís Prenafeta; los socialistas arremetieron contra el PP, y los populares acusaron al Gobierno de convertir a la Fiscalía en un “apéndice servil”. Por su parte, Jordi Xuclá, recordó las generosas condonaciones de deudas que ha recibido el PSC. Precisamente, uno de las principales deficiencias que presenta España es la opacidad de los partidos, según ha denunciado el Consejo de Europa. El órgano encargado de su control, el Tribunal de Cuentas, se ha mostrado incapaz de profundizar en los números que presentan las formaciones políticas, y su régimen sancionador sólo le permite imponer benévolas multas. El estallido de la burbuja inmobiliaria ha facilitado también el afloramiento de una economía irregular ligada a la construcción. Una situación sobre la que numerosos expertos y organismos internacionales alertaron durante el boom del ladrillo, pero que nadie remedió a tiempo. La corrupción en este sector ha infectado el tejido político, social y económico desde la Moncloa, donde Angélica Rubio presionó para que se favoreciera a determinados constructores, hasta los ayuntamientos más pequeños, como Villanueva del Pardillo (Madrid). En toda España, 18 alcaldes han sido detenidos por corrupción urbanística desde que se inició la Operación Malaya en abril de 2006. Los empresarios, también bajo sospecha Un buen ejemplo es el caso de Santa Coloma de Gramenet, cuyo alcalde, el socialista Bartomeu Muñoz, fue detenido ayer por orden de . El juez le imputa los delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales y cohecho. Sin embargo, no resulta una sorpresa para aquellos que conocieran el informe de 2009 de Transparencia Internacional sobre los ayuntamientos españoles. En la clasificación de 150 consistorios, y con una puntuación de 0 a 100, Santa Coloma obtiene un concluyente 0 en “transparencia en las contrataciones de servicios”. No obstante, y como prueba de la dificultad para cazar a los corruptos, el citado informe otorga una buena nota al Ayuntamiento de Santa Coloma en “transparencia en materia de urbanismo y obras públicas” y en “transparencia económico-financiera”. Así, es habitual que la Justicia actúe cuando el delito se lleva cometiendo durante años, lo que demuestra la ineficacia de los sistemas de alerta de los que debe dotarse una sociedad democrática. Fuentes del Poder Judicial indicaron que la Administración de Justicia debe ser el último recurso, donde se reparten las responsabilidades, pero no el único remedio contra la corrupción. Además, recordaron que la investigación de una trama puede durar meses a partir del momento en que se detecta alguna irregularidad. Por otra parte, la combinación de crisis económica y corrupción también ha pasado factura a la imagen de los empresarios. De acuerdo con el barómetro de Transparencia Internacional, hecho público en junio, el 29% de los españoles considera que la corrupción es mayor en la esfera de la empresa privada, frente al 27% que opina que afecta más a los partidos políticos. En todo caso, se trata de una escasa diferencia en un país abrumado por las profundas raíces de este pillaje.

  (FUENTE:Alberto Mendoza).

 


Huir de la guerra a lomos de burro

octubre 27, 2009

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Una joven de la tribu mehsud relata cómo escapó con su familia de la ofensiva militar paquistaní contra los talibanes en Waziristán del Sur

Banghasa acaba de llegar a Islamabad y ya echa de menos las montañas de Waziristán. Hace demasiado calor para ella. Pero las altas temperaturas de la capital paquistaní no son nada comparado con lo que ha dejado atrás. “Cuando los bombardeos alcanzaron Lhada, sentimos que no estábamos seguros y decidimos irnos”, cuenta Nasima Khan, una de sus nietas. Así fue como la familia Khan (tres hombres, cinco mujeres y cuatro niños) emprendió, con la ayuda de sus tres burros, un largo y peligroso viaje de 23 horas a pie por caminos de montaña para ponerse a salvo.

“Salimos a las cuatro de la madrugada del pasado miércoles”, refiere Nasima, de 26 años y madre de dos niños, sentada en el suelo de la casa de los parientes que les han acogido. “Los bombardeos de los helicópteros habían empezado un par de semanas antes, pero las bombas caían en las montañas”, precisa. Así que los Khan no hicieron demasiado caso a las advertencias del Ejército para que abandonaran la zona.

Los Khan pertenecen a un clan de los mehsud, la tribu pastún contra cuyo territorio el Ejército lanzó hace 10 días la Operación Camino de Salvación por su apoyo a los talibanes. A partir de ese momento, el peligro se hizo más evidente. “En una casa cercana, una bomba mató a cuatro personas e hirió a nueve; en otra, hubo un muerto y ocho heridos”, relata la joven poniendo en evidencia la versión oficial que nunca menciona víctimas civiles. Fue entonces cuando los hombres decidieron que había llegado el momento de marcharse. Cargaron dos baúles con las pertenencias familiares en uno de sus tres burros, subieron a la abuela Banghasa en otro, y en el tercero se iban turnando las mujeres con los niños.

“Todavía era de noche y hacía frío”, recuerda Nasima, que, como sus cuñadas Rahmana y Balana, iba preocupada de que los críos, adormilados, no se cayeran del burro y se despeñaran por algún precipicio. El camino que enfilaron transcurre entre montañas en torno a los 3.500 metros de altura, un paisaje que en invierno cuando está nevado recuerda a Suiza, pero que en esta época es un secarral pedregoso.

“No tomamos la carretera principal porque estaba bloqueada por el Ejército”, explica Nasima a través de su primo Ibrahim, que hace de intérprete. Sólo ese lazo familiar permite que un hombre esté presente en la conversación, ya que la tradición pastún impone la segregación de sexos (purdah).

“Como estábamos a tanta altura, las explosiones se oían con mayor intensidad. Pasamos mucho miedo”, admite la mujer. “El Ejército debería haber dejado un camino seguro para que pudiéramos salir”, se quejan. Como los Khan, cerca de 14.000 familias han abandonado la zona desde el inicio de los combates, según datos de la ONU, lo que eleva el total a 26.165 (unas 209.000 personas) desde que se anunció la operación a finales de junio.

¿Y los talibanes? ¿No encontraron ninguno por el camino? Las mujeres dicen que no. Aunque es improbable que se diferencien en su apariencia del resto de los hombres locales. En estas regiones, todo varón adulto que se precie va armado y tanto el turbante como la barba constituyen una seña de distinción. Incluso la moral conservadora de los milicianos islamistas no es muy diferente de la tribal. Pero aquéllos han destruido las estructuras tribales y desatado una lucha de poder que ahora enfrenta a algunos clanes con el Gobierno y entre sí.

“Los mehsud no apoyamos a los talibanes”, interviene Ibra-him, que habla con desprecio de Hakimullah Mehsud, el líder de los talibanes y primo lejano suyo. “Hasta que se unió a ellos, no era nadie”, señala.

El asunto no impresiona a sus primas, que insisten en la poca delicadeza de los militares. “En cada puesto de control se empeñaban en registrar todas nuestras pertenencias, lo que les llevaba casi una hora”, subraya Nasima. El primero al salir de Ladha, otro al llegar a Makin y el último antes de alcanzar la seguridad de Razmak, donde ya pudieron alquilar una furgoneta, aunque, eso sí, a un precio prohibitivo. “Nos cobraron tres veces más de lo normal por llevarnos a Mir Ali”, apunta molesta a pesar de que, como el resto de las mujeres de Ladha, nunca ha ido a la escuela y no sabe leer ni escribir.

Una vez que la familia estaba a salvo, el patriarca regresó con los tres burros para ocuparse de las cabras que dejó desatendidas y que constituyen su principal fuente de ingresos. Aún les quedaba otro trayecto en microbús hasta Banu y desde allí hasta la estación de Pir Wadha, a las afueras de Islamabad, donde Ibrahim les recogió a la una de la madrugada del pasado viernes. “Estaban exhaustos”, asegura.

( FUENTE: Ángeles Espinosa )

El sainete del pirata

octubre 24, 2009

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Abdu Willy se encuentra muy divertido con la situación

El juego de despropósitos entre jueces y fiscales da una imagen poco seria de España

Si no fuera por la tragedia que supone el secuestro de 36 personas con grave riesgo para sus vidas, la larga serie de despropósitos en torno al joven pirata apresado en Somalia podría calificarse de auténtico sainete. Estamos ante un espectáculo impropio de una sociedad madura que debería de hacer frente a este tipo de situaciones con sentido de la responsabilidad y eficacia institucional. Por mucho que la Fiscalía pretenda acreditar con informes de todo tipo que el imputado es mayor de edad, parece que no hay manera de convencer al juez Santiago Pedraz, que ha decidido inhibirse en favor del Juzgado de Menores. Por lo visto, éste tampoco sabe qué hacer, todo ello en medio de una estrambótica discusión jurídica que se ahoga en lagunas legales y en elucubraciones sobre qué instancia judicial es competente para decidir sobre la situación personal y procesal del pirata.

LA DISCUTIDA MAYORÍA DE EDAD

El Gobierno Zapatero es el primer interesado en demostrar esta discutida mayoría de edad para evitar cualquier sombra de irregularidad en el proceso, y ello explica que la Fiscalía esté empleándose a fondo aunque con escaso resultado.

Sin embargo, el asunto no debería ventilarse bajo la luz de los focos, una mala práctica a la que nadie pone remedio cuando el órgano que sale al campo de juego es la Audiencia Nacional.

De hecho, ha estado a punto de producirse en algún momento el espectáculo lamentable de un pirata de paseo por las calles de Madrid mientras los marineros del «Alakrana» padecen un cautiverio intolerable.

LOS ERRORES DEL GOBIERNO ZP

Los errores del Gobierno ZP en la gestión de las crisis relacionadas con nuestros pescadores en el océano Índico conducen de lleno en este caso al riesgo para la vida de muchas personas.

La angustia de los familiares resulta comprensible, lo mismo que la inquietud en el sector afectado, cuya reivindicación acerca de la seguridad de los buques que faenan en aquella zona peligrosa tenía que haber sido atendida hace tiempo.

Después de muchos titubeos, el Ejecutivo propone ahora una reforma legislativa y trata de jugar sus bazas a escala diplomática sin que se perciban todavía resultados positivos.

El juego de despropósitos entre jueces y fiscales sobre la normativa aplicable a uno de los piratas trasladados a España contribuye a ofrecer una imagen poco seria de nuestro país y, en esa medida, alimenta la esperanzas de los secuestradores de sacar provecho de su acción criminal.

Es imprescindible tomar decisiones eficaces, con pleno respeto a las garantías jurídicas pero sin ofrecer la sensación de que nadie es capaz de poner orden en un problema que se complica más cada día que pasa. Y peligrosamente.

 ¡QUIERO MIS CORDONES!

El presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, aludió ayer a un “cúmulo de fatalidades”, para explicar el ridículo que el órgano que preside ha hecho en el caso del pirata.

Porque Abdu Willy se encuentra muy divertido con la situación. A uno de los jueces le dijo:

“¡A cuánta gente estoy conociendo en tan pocos días!”.

Y es que en esta semana y media el somalí ha visto a cuatro jueces: Garzón, Pedraz, Andreu y De Castro, al menos tres fiscales y ha estado en la cárcel, en un centro de menores de protección y en otro de régimen cerrado, mientras lo pasean arriba y abajo por Madrid.

Sus incomodidades pasan porque quería recuperar su teléfono móvil, lo que no es posible.

Este viernes, sin embargo, sus reivindicaciones eran otras. Había pasado la noche en un centro de protección de menores y le habían retirado los cordones de las zapatillas porque no es la primera vez que alguno se suicida uniendo sus extremos.

Como fue trasladado a la Audiencia, clamaba:

“¡Quiero mis cordones!”