Las historias jamás contadas de los principales implicados en la ‘Operación Pretoria’

noviembre 7, 2009

Luis Prenafeta

  A mediados de los años 90, con los potenciales mercados de Rusia en plena apertura, muchos emprendedores occidentales pusieron sus ojos en la economía que la perestroika había liberalizado. Uno de ellos fue Lluís Prenafeta, que a principios de 1990 había sido forzado a abandonar su cargo de secretario de Presidencia de la Generalitat, es decir, mano derecha del mismísimo Jordi Pujol. Prenafeta es un tipo bajito, amable e inteligente. Pocas cosas se escapan a sus ojos de lince. Y en el mercado ruso atisbó grandes posibilidades de crecimiento. Fue así cómo creó algunas sociedades para negociar con la economía ya ex soviética. En Moscú, se encontró con la peor de las trabas que cualquier emprendedor puede hallar en su camino: la burocracia y los intermediarios, en una Administración opaca y correosa. Prenafeta, sin embargo, buscó contactos y padrinos y pagó un dineral para conseguir que un permiso del Ministro de Energías le diese carta blanca para poder exportar petróleo hacia Occidente. Los trámites fueron largos y pesados, pero al fin llegó el tan ansiado fax: la hoja del boletín oficial del Estado en el que el ministro de turno le concedía el permiso. Los días fueron pasando y los intermediarios rusos, que habían de notificarle la puesta en marcha de toda la operativa no dieron más señales de vida. Ni corto ni perezoso, Prenafeta tomó un avión y se presentó en Moscú. Pudo obtener una entrevista con un cargo del Ministerio de Energías y se presentó ufano con el fax que contenía la resolución ministerial a su favor. Su sorpresa fue mayúscula cuando el funcionario de turno miró, incrédulo, la hoja. Todo era una burda falsificación. Le habían tomado el pelo. Los intermediarios eran auténticos zuliks (pillos, granujas), que en cuanto tuvieron la mordida en sus bolsillos desaparecieron. En San Petersburgo volvió a encontrarse con problemas. Para penetrar en este mercado, creó la sociedad Juspi, con la intención de vender allí productos de alimentación, bebidas y tabaco y de comprar petróleo para traer a España. Otra de sus metas era crear una lotería regional, un campo que entonces no estaba regulado y donde no había apenas competencia. En la aventura se embarcaron también el dueño de Chupa-Chups, Enric Bernat, y Artur Suqué, propietario de los tres casinos de Cataluña. Las trabas burocráticas y las potentes mafias de la ciudad donde había gobernado Vladimir Putin impidieroon también que este barco llegara a buen puerto y la empresa no pudo realizar ni siquiera la primera operación, por lo que a mediados de la década de los 90 los socios abandonaron la aventura. Estos dos tropiezos causaron un quebranto en la economía de Lluís Prenafeta. No perdió la camisa de milagro. A pesar de que cuando salió de la Administración fue nombrado consejero de Petrocat, la Campsa catalana, y presidente de Túnel del Cadí, y aunque tenía una pequeña participación en el grupo peletero Tipel, propiedad de su primo Isidor Prenafeta, Lluís llegó a hipotecar su vivienda y cuatro aparcamientos para obtener liquidez. La Caixa le dejó 47 millones de las antiguas pesetas en enero de 1994. Menos de dos meses después, Banca Catalana le dejó 36 millones a cambio de otra hipoteca sobre los mismos bienes. De repente, se convirtió en uno de los hombres más buscados de la capital catalana: sus acreedores husmeaban entre las mesas de Vía Véneto o de Ca l’Isidre por si le podían encontrar para reclamarle dinero. Nunca se negó a pagar, pero el horno no estaba para bollos. Durante años, fue trampeando la situación para eludir la ruina, hasta que a principios de esta década comenzó de nuevo a despuntar en los negocios. Intermediario todoterreno Macià Alavedra no jugó tan descaradamente con los negocios. Apodado en los ambientes financieros El Gordo, cuando era consejero de Industria en el gobierno de Jordi Pujol también consaba como administrador de la empresa Metrelec, la única que tenía los contadores de luz homologados pro el Gobierno. Un informe confidencial realizado desde dentro de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) destacaba este hecho. En 1987, dimitió de su cargo en la empresa aduciendo que había sido nombrado conseller, según el documento notarial. Era cierto, pero su nombramiento se había producido… cinco años antes. Alavedra, consejero de Economía desde finales de los 80 hasta 1997, fue el pararrayos de Jordi Pujol. Sobre él recayó la responsabilidad de aguantar las embestidar de Javier de la Rosa, que, cuando estaba contra las cuerdas, llamaba varias veces al día a la Generalitat. “Yo no puedo hablar con él. Encárgate tú del asunto”, le encargó Jordi Pujol a Alavedra. Y el sufrido consejero de Economía fue el interlocutor del irascible financiero durante el largo proceso judicial que vivió a consecuencia de sus fechorías. Las actuaciones del entonces juez Luis Pascual Estevill le pusieron también en un brete. Tuvo que intermediar ante él como consecuencia de la encarcelación de directivos del grupo del Banco Central, que presidía Alfonso Escámez, y bajo la amenaza de encarcelar al mismísimo banquero. Alavedra se fue a tomar café al Ritz con Escámez y el presidente de Fecsa, Luis Magaña. Desde allí, llamó a Estevill, que se pasó por el lugar. Era el 14 de diciembre de 1992. El 8 de noviembre del año siguiente, Alavedra citó en su casa para cenar al presidente del BC, José María Amusátegui, a Magaña y al abogado Juan Piqué Vidal, compañero de tropelías de Estevill. El juez también fue invitado y algunos directivos del Banco Vitalicio y de Seguros La Estrella, BCH, fueron liberados poco después. En el ínterin, tuvo que sudar mucho para evitar que un grandioso escándalo aflorase: se trataba de un grupo financiero, con sede en la Rambla de Catalunya de Barcelona, cerca de la consejería de Economía, donde una cincuentena de empresas habían sido denunciadas por un monumental fraude. Se trataba de Grup de Consellers Financers. La persona situada el frente del conglomerado, pasaba más tiempo en la sede de Economía que en la propia oficina de GCF, aunque al final se cerró en falso el asunto y un ex alto directivo del grupo dejó de enviar documentos a los juzgados. El problema radicaba en que casi todo el elenco de cargos de GCF eran destacados militantes de CDC y uno de ellos había sido también consejero. Alavedra, además de consejero de Economía, hizo de bombero en este tema. Cuando dejó la consejería, Alavedra se dedicó a cobrar de algunos cargos institucionales y de las intermediaciones que hacía en algunos asuntos. A principios de verano de 1999, por ejemplo, Macià organizó una comida con Jaume Caruana, entonces jede de Inspección del Banco de España. El tercero en la mesa era Eduardo Pascual, dueño de Eurobank. Las mutuas que dependían de Eurobank estaban entonces bajo la lupa de las autoridades monetarias porque había denuncias y sospechas de que habían realizado operaciones ficticias para simular beneficios. Alavedra acudió a la cumbre con Caruana como asesor de Eurobank, una de las compañías que él había tenido bajo su responsabilidad hasta dos años antes, cuando era consejero de Economía. Su patrimonio, sin embargo, era sólido. Su esposa, Doris Malfeito, no sólo vendía cuadros a importantes empresas, sino que formaba parte, desde 1992, de una compañía con intereses inmobiliarios en la Costa Brava. Y él habia entrado a formar parte de importante compañías desde que abandonó la consejería en 1997. el despegue le vino a comienzos de esta década. Sus relaciones con Lluís Prenafeta le llevaron a formar parte de la Fundaciò Catalunya Oberta, el think tank de Convergència, un verdadero laboratorio de ideas, donde dieron cabida a los mejores y mayores soportes de la formación nacionalista, desde ex consejeros de Pujol, como Joan Guitart, Joan Vallvé o Andreu Mas-Colell, hasta destacados militantes alineados con el llamado sector soberanista, como Xavier Sala i Martin (el preferido de Joan Laporta para sustituirle como presidente del FC Barcelona), Joan Oliver (director general del Barça), Vicent Sanchís (director de Barça TV), Vicenç Villatoro, Arcadi Calzada, hasta hace poco presidente de Caixa Girona, Daniel Clivillé, Joaquim Maluquer o Francesc Puigpelat. Todo un elenco de convergentes de pro. Un avispado socialista Otra cosa es Luis García Sáez, más conocido como Luigi. A finales de los 80, cuando era un triste diputado en el Parlamento de Cataluña, creó una empresa con Xavier Guitart, compañero de escaño: el Centre d’Estudis y Assessorament. Poco duró la unión, por el 1991 fue liquidada. Pero para entonces, ya eran conocidos sus trapicheos desde una oficina que habían alquilado en pleno Paseo de Gracia de Barcelona, cerca de la Diagonal y al lado del restaurante La Puñalada, donde iba a comer entonces la crême de la crême. Eran los tiempos en que el nombre de Juan Guerra estaba en boca de todos y las maledicencias pretendían establecer paralelismos entre los modos de actuar del hermanísimo y los nuevos modales que algunos avispados intermediarios comenzaban a imponer. Luigi se aficionó pronto a los negocios. Trabó amistad con algunos empresarios que se movían como pez en el agua en el sector inmobiliario y utilizó sus relaciones para que a estos empresarios, escorados hacia Convergència, tuviesen entrada en las administraciones que gobernaban los socialistas. Fue durante años integrante de consejos donde figuraron, entre otros, Lluís Renau, ex director general de Seguridad Ciudadana con Pujol, o Carles Sumarroca, amigo personal de Pujol (sus esposas eran socias en una empresa de floristería) y fundador de Convergència. A finales de los 90, tras haber abierto muchas puertas, decidió volar solo, pero se estrelló: su grupo, AGT, donde había integrado a prohombres convergentes, fue denunciado, dejó un reguero de deudas y acabó suspendiendo pagos a principios de esta década. unas deudas de 4.000 millones de las antiguas pesetas (24 millones de euros). A partir de entonces, creó un pequeño holding que le permitió reflotar su situación económica. Eso sí, con la inestimable ayuda de algunos compañeros de aventuras como Lluís Prenafeta y Macià Alavedra. Y lo que es más importante: sus baladronadas sobre los contactos de alto nivel para conseguir lo que quisiera parece que tenían algún fundamento, al menos en las administraciones municipales. Garzón le ha cortado las alas, pero la aventura sigue…

(FUENTE:Antonio Fernández)
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El jefe de la red ganó cinco millones con un pelotazo en la costa barcelonesa

octubre 29, 2009

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Las tramas delictivas en las Administraciones

Luis García Sáez, el presunto jefe de la red catalana que ha desarticulado el juez Baltasar Garzón con la Operación Pretoria, se marcó un pelotazo en toda regla tras ganar cinco millones de euros, el triple de lo que había invertido inicialmente en una operación inmobiliaria en la costa barcelonesa. Y en menos de dos años. El ex diputado del PSC, conocido como Luigi, triplicó su capital con una compra de terrenos en la localidad barcelonesa de Sant Andreu de Llavaneres a través de la empresa Niesma Corporació, en la que tenía como socio al abogado Francisco Alejandro Pretus.

La clave del pelotazo fue un convenio, requerido por Garzón, que firmó con ex edil de Llavaneres del PSC Antonio Jiménez. El juez ordenó ayer el arresto de Manuel Carrillo, consejero delegado de Limasa, una firma de limpieza con delegación en Santa Coloma de Gramenet. Carrillo es el noveno detenido.

Fuentes municipales explicaron que Niesma adquirió en diciembre de 2003 unos terrenos de la zona de Can Riviere por 3,2 millones, y en marzo de 2004 adquirió otra finca por 1,5 millones. Sólo un año después, Niesma firmó con el Ayuntamiento de Llavaneres un convenio por el que se autorizaba a que la sociedad aumentara la edificabilidad en un 189%, de 3.958 metros cuadrados a 7.500 metros cuadrados.

El convenio también permitía construir 83 pisos en vez de 12 casas. Ese acuerdo estaba firmado por Pretus y Manuel Valera, administrador de empresas de García Sáez. Por parte del Ayuntamiento lo rubrican el entonces alcalde Víctor Ros (PP) y Jiménez, anterior concejal de Urbanismo.

Varias fuentes coinciden en señalar a Jiménez como la conexión entre la operación de Llavaneres y la de Santa Coloma de Gramenet, donde Jiménez fue grente del Instituto Municipal de Deportes. En esa época, según estas fuentes, conoció a García. Luego tomó las riendas de la empresa pública de vivienda de Montcada i Reixac (Barcelona), cargo que compaginó con su puesto de edil en Llavaneres.

Además, Jiménez ya fue citado el año pasado por la Fiscalía Anticorrupción del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por presuntas irregularidades en un convenio que firmó con la empresa Proinosa, presidida por el constructor Josep Singla, que también ha sido detenido por Garzón.

El terreno de Llavaneres se revalorizó tras el convenio. Si lo compró por 4,7 millones, tras el acuerdo, en septiembre de 2005, ya estaba valorado en 6,3 millones. Y sólo un mes después, en octubre, realizó el auténtico pelotazo al venderlo a una sociedad participada por Restaura y Caixa Laietana por 9,73 millones. En menos de dos años, Pérez había ganado más de cinco millones.

Una estrategia parecida siguieron en Santa Coloma. El consistorio aprobó en marzo de 2005 un cambio de usos en el proyecto que en 2001 compró Singla. Éste vendió la empresa que creó para desarrollar el proyecto, Centre Comercial Gramenet, a una sociedad holandesa administrada por Pretus en noviembre de 2003. El consistorio justificó que el proyecto anterior no era económicamente “viable”. Como resultado de la operación, los promotores obtuvieron unas plusvalías de 18,6 millones de euros El proyecto se aprobó en marzo de 2005. En mayo, Petrus vendió la sociedad.

(FUENTES:LLUÍS PELLICER / JESÚS GARCÍA)

El caso ‘Gürtel’, El Ejido, Santa Coloma… La corrupción se extiende por toda España

octubre 29, 2009

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“Corrupción, la palabra de moda en España”. Así tituló recientemente la BBC un artículo sobre el alud de escándalos que se ha precipitado sobre todo el país, atravesando a los principales partidos políticos, administraciones públicas e importantes empresas privadas. Las detenciones ayer de un alcalde socialista y de dos ex altos cargos de Jordi Pujol vienen a sumarse a una lista casi inabarcable de casos (Gürtel, Palau, El Ejido, Costa del Sol, Mercasevilla, Ciempozuelos…) que se han apoderado de la agenda política, y deteriorado la calidad del sistema democrático. Desde Cataluña a Andalucía, pasando por Madrid, Valencia, Aragón o Castilla-León, los escándalos se reproducen salpicando a gobiernos autonómicos, municipales e, incluso, al Ejecutivo nacional. La corrupción tampoco entiende de siglas: PSOE, PP, CiU, PAR, Unió Mallorquina, PAL… Se encuentra más presente que nunca en los medios de comunicación y ocupa buena parte del debate político, pero, según los datos del CIS, apenas inquieta a la ciudadanía. El barómetro del pasado mes de septiembre recoge que sólo el 1,4% de los encuestados señaló la corrupción y el fraude como uno de sus principales problemas. El paro (76,4%) y la economía (48,4%) son con diferencia las cuestiones que más preocupan a los españoles, pero cabe destacar la percepción de la clase política como problema. Los escándalos parecen haber erosionado la imagen del Gobierno, de los partidos y de los políticos en general, que preocupan al 16,5% de los españoles. Se trata de un porcentaje considerable, ya que casi alcanza al terrorismo, señalado por un 18,3%. La opacidad de los partidos políticos Una creciente desconfianza hacia el Estado de Derecho a la que contribuyeron ayer los principales grupos parlamentarios en el Congreso con un duro cruce de acusaciones. Los portavoces de PSOE, PP, CiU y PNV pusieron en marcha el ventilador y se reprocharon mutuamente su responsabilidad en los principales casos de corrupción. Pese a que la Cámara aprobó una iniciativa de PSOE y ERC para endurecer las penas en este tipo de delitos, el debate parlamentario derivó en una discusión poco ejemplarizante. El republicano Joan Ridao aprovechó para atizar a CiU con motivo del caso Millet y la detención de Macià Alavedra y Lluís Prenafeta; los socialistas arremetieron contra el PP, y los populares acusaron al Gobierno de convertir a la Fiscalía en un “apéndice servil”. Por su parte, Jordi Xuclá, recordó las generosas condonaciones de deudas que ha recibido el PSC. Precisamente, uno de las principales deficiencias que presenta España es la opacidad de los partidos, según ha denunciado el Consejo de Europa. El órgano encargado de su control, el Tribunal de Cuentas, se ha mostrado incapaz de profundizar en los números que presentan las formaciones políticas, y su régimen sancionador sólo le permite imponer benévolas multas. El estallido de la burbuja inmobiliaria ha facilitado también el afloramiento de una economía irregular ligada a la construcción. Una situación sobre la que numerosos expertos y organismos internacionales alertaron durante el boom del ladrillo, pero que nadie remedió a tiempo. La corrupción en este sector ha infectado el tejido político, social y económico desde la Moncloa, donde Angélica Rubio presionó para que se favoreciera a determinados constructores, hasta los ayuntamientos más pequeños, como Villanueva del Pardillo (Madrid). En toda España, 18 alcaldes han sido detenidos por corrupción urbanística desde que se inició la Operación Malaya en abril de 2006. Los empresarios, también bajo sospecha Un buen ejemplo es el caso de Santa Coloma de Gramenet, cuyo alcalde, el socialista Bartomeu Muñoz, fue detenido ayer por orden de . El juez le imputa los delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales y cohecho. Sin embargo, no resulta una sorpresa para aquellos que conocieran el informe de 2009 de Transparencia Internacional sobre los ayuntamientos españoles. En la clasificación de 150 consistorios, y con una puntuación de 0 a 100, Santa Coloma obtiene un concluyente 0 en “transparencia en las contrataciones de servicios”. No obstante, y como prueba de la dificultad para cazar a los corruptos, el citado informe otorga una buena nota al Ayuntamiento de Santa Coloma en “transparencia en materia de urbanismo y obras públicas” y en “transparencia económico-financiera”. Así, es habitual que la Justicia actúe cuando el delito se lleva cometiendo durante años, lo que demuestra la ineficacia de los sistemas de alerta de los que debe dotarse una sociedad democrática. Fuentes del Poder Judicial indicaron que la Administración de Justicia debe ser el último recurso, donde se reparten las responsabilidades, pero no el único remedio contra la corrupción. Además, recordaron que la investigación de una trama puede durar meses a partir del momento en que se detecta alguna irregularidad. Por otra parte, la combinación de crisis económica y corrupción también ha pasado factura a la imagen de los empresarios. De acuerdo con el barómetro de Transparencia Internacional, hecho público en junio, el 29% de los españoles considera que la corrupción es mayor en la esfera de la empresa privada, frente al 27% que opina que afecta más a los partidos políticos. En todo caso, se trata de una escasa diferencia en un país abrumado por las profundas raíces de este pillaje.

  (FUENTE:Alberto Mendoza).

 


El Gobierno de Pujol sabía que Millet desviaba fondos

octubre 24, 2009

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La Generalitat desoyó una auditoría de 2003 que advertía de la salida del Consorcio del Palau de 539.424 euros

La trama del desvío de fondos del Palau de la Música no se ciñe a las aportaciones de empresas privadas a su fundación.También se usó dinero público, y el Gobierno catalán, entonces presidido por Jordi Pujol, lo sabía ya en junio de 2003. Ese año, la auditoría oficial advirtió de irregularidades “relevantes” en el Consorcio del Palau de la Música, integrado por las administraciones públicas y dirigido por Fèlix Millet.

La trama del desvío de fondos del Palau de la Música no se ciñe a las aportaciones de empresas privadas a su fundación. También se usó dinero público, y el Gobierno catalán, entonces presidido por Jordi Pujol, lo sabía ya en junio de 2003. Ese año, la auditoría oficial de la Intervención General del Departamento de Economía y Finanzas advirtió de irregularidades “relevantes” en el Consorcio del Palau de la Música, integrado por las administraciones públicas y dirigido por Fèlix Millet. La auditoría indica que en 2001 y 2002 salieron de esta entidad 539.424 euros en concepto de “colaboraciones” con la Asociación Orfeó Català, también presidida por Millet y que la investigación apunta como el agujero negro desde donde se desviaban fondos.

El Palau de la Música Catalana, propiedad de la Asociación Orfeó Català, se nutría a través de dos instituciones. El consorcio, que canalizaba los fondos públicos, y la fundación, con aportaciones privadas. Hasta ahora, todo apuntaba a que el consorcio quedó al margen de la trama de desvío de fondos. Sin embargo, la auditoría de la Generalitat indica todo lo contrario. Además de dar 17 recomendaciones para subsanar las anomalías en la gestión del Palau, los interventores explicitaron que Millet modificaba el presupuesto a su antojo sin la autorización de los órganos competentes. La Generalitat lo desoyó.

Precisamente, el 8 de marzo de 2002 la Generalitat otorgó a Millet y a su mano derecha y también imputado por el juez, Jordi Montull, los poderes necesarios para tener firma, lo cual les permitió maniobrar en el consorcio, de acuerdo con una carta que el Ejecutivo catalán dirigió a Millet.La auditoría indica desviaciones de dinero del Consorcio hacia la Asociación Orfeó Català, al margen de las aportaciones mensuales de 5.259 euros fijadas por convenio. En total, entre 2001 y 2002 salieron hacia el Orfeó 539.424 euros.

El Palau de la Música justificó esa inyección de dinero como “una cuantía variable por colaboraciones”. La advertencia era ya suficiente para alertar al Departamento de Economía y Hacienda, encabezado por el convergente Francesc Homs, que tenía encima de la mesa otro informe de la Sindicatura de Cuentas en el que advertía de que los pagos del consorcio a la asociación en concepto de “colaboraciones” eran prácticas irregulares.

Sin embargo, el empleo irregular del dinero público no terminó ahí. El interventor de la Generalitat constató que los contratos de Millet y Montull eran “verbales”. Millet se embolsó 107.294,84 euros en 2002, lo que representa más de un 7% de las subvenciones que la entidad recibió ese año. Esa cantidad era independiente de la remuneración que se asignó en la fundación, que el año pasado fue de 1,6 millones, pero también de los 29.085 euros que Millet se gastó en comidas sin precisar el motivo del ágape ni el número de comensales.

La intervención del Ejecutivo catalán también advirtió de que no se realizaron “los arqueos de caja”, es decir, las comprobaciones necesarias para constatar que los saldos registrados son correctos. Sí halló, en cambio, un depósito de 63.427 euros correspondientes a una imposición a corto plazo que se venía renovando desde 1995 y que contaba en la tesorería del consorcio, cuando en realidad debía considerarse una inversión.

El informe sobre las cuentas del consorcio, que recogen numerosos errores contables y de facturación, también se detuvo en la propiedad del Palau de la Música, que era titularidad de la Asociación Orfeó Català. El interventor opinó que debería ser el consorcio el que contara con este inmueble modernista. Los estatutos de la entidad que reúne a las administraciones públicas fija que ésta debe encargarse de la explotación y la gestión del Palau de la Música, lo cual, a juicio del interventor público, incluye “el edificio, las obras de la primera ampliación y las de la segunda”. Lejos de seguir esta recomendación, Millet trató de traspasar el inmueble de la asociación a la fundación Orfeó Català, según consta en el sumario del juez.

Por otra parte, ayer la fiscalía elevó a 20 millones de euros la desviación de fondos cometida por Millet en el Palau de la Música. El fiscal, además, recordó que siguen “aflorando más depreciaciones”, como las bodas de sus hijas, que corrieron a cargo del Palau.

( FUENTE: LLUÍS PELLICER ).·.

Telma Ortiz, en el orden del día del Ayuntamiento de Barcelona

octubre 21, 2009

 

Telma Ortiz

El tan cuestionado cargo entregado a la hermana de la princesa de Asturias el mes pasado ha sido parte del orden deldía este miércoles en el Ayuntamiento de la ciudad condal. El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Carles Martí, y el delegado de Relaciones Internacionales, Ignasi Cardelús, han explicado que Telma Ortiz fue elegida entre diversos candidatos para el empleo que actualmente ocupa en el consistorio. Han querido dejar claro que no fue a dedo, como era fácil pensar. En el debate que ha seguido a la comparecencia del gerente de Recursos Humanos, Carlos Arias, en la Comisión de Presidencia del Ayuntamiento para informar sobre los criterios de contratación del personal eventual, los grupos de la oposición han expresado sus dudas sobre la contratación de Telma Ortiz, hermana de doña Letizia, como directora adjunta de Proyectos del departamento de Relaciones Internacionales del Ayuntamiento de Barcelona. Martí ha asegurado que la plaza de nueva creación que ocupa Telma Ortiz surgió a partir de la reorganización de la Oficina de Relaciones Internacionales propuesta por su nuevo director, Josep Roca, designado en marzo, y con el objetivo de reforzar el área de Asia. Retraso injustificado El teniente de alcalde ha justificado el retraso hasta octubre de la información en comisión a los grupos municipales sobre esta contratación eventual en “un error, ya que pensábamos que tenía que ir a pleno”. Telma Ortiz se incorporó en septiembre pasado a la plantilla del Ayuntamiento de Barcelona con carácter de personal eventual y la función de directora adjunta de Proyectos del departamento de Relaciones Internacionales. Elegida entre varias candidaturas “Se valoraron otras candidaturas”, ha explicado Martí, mientras que el delegado de Relaciones Institucionales, Ignasi Cardelús, ha especificado que Telma Ortiz y diversas personas “entraron en julio en el Ayuntamiento a “hacer las entrevistas de selección con el director de Relaciones Internacionales”. El alcalde de Barcelona puede nombrar libremente 320 cargos (80 de dirección y 240 de asesoramiento) cuyos contratos eventuales expiran si él los destituye o al final de su mandato, como es el caso de Telma Ortiz. Ahora están ocupados 285 de estos cargos de confianza y hay 35 vacantes, lo que supone un incremento del 27% en la contratación eventual entre septiembre de 2007 y septiembre de 2009. ( FUENTE: Vanitatis ).·.

 Enlaces relacionados –

 Telma Ortiz no paga lo que debe

Telma Ortiz cobra 2.809 euros netos al mes del Ayuntamiento de Barcelona

Telma Ortiz cobrará cerca de 80.000 euros brutos anuales en el Ayuntamiento de Barcelona

 Un cargo designado a dedo para Telma Ortiz


CASTING X : Timos de falsos productores de cine erótico

octubre 17, 2009

erotismo.100 La llegada a Madrid del festival de cine erótico destapa una nueva modalidad de fraude

 Decenas de mujeres son convocadas a una supuesta prueba de selección

 Tras acceder a requerimientos sexuales de los ‘productores’, éstos desaparecen

Madrid lucha por hacerse con el trono de la capital de cine pornográfico patrio. El título lo ostenta por el momento Barcelona, pero la región mesetaria acaba de dar un golpe de mano crucial: arrebatarle a la Ciudad Condal su Festival Internacional de Cine Erótico, el FICEB. El aclamado festival se celebrará este año en la Sala Multiusos Fabrik los días 26, 27 y 28 de junio de 17.00 a 05.00 horas. Una de las razones esgrimida por los organizadores para justificar la mudanza es que en Madrid «es donde se están abriendo más empresas del sector en los últimos años». Con más productoras, los proyectos se multiplican. Y junto a ellos, los castings, prueba inevitable para los jóvenes que desean introducirse en el mundillo. Claro que muchos de ellos lo que acaban encontrando es el desencanto y la rabia. Son las víctimas de los cada vez más extendidos «timos del casting X». Este fraude presenta varias modalidades, denunciadas una y otra vez por los afectados y las empresas del sector. Según cuentan los entendidos, el timo se divide en tres modalidades: el timo por internet, la prueba falsa y el engaño discotequero. En un principio, el timo vía internet debería ser el que más sospechas levantara entre los aspirantes. Los estafadores cuelgan en las centenares de páginas de clasificados que existen en la red varios anuncios donde explican que son «profesionales del sector» que preparan una gran producción y necesitan, sobre todo, actrices noveles. Prometen dinero rápido y fácil, siempre y cuando la aspirante envíe previamente fotos de su «cuerpo desnudo» y sus «atributos sexuales». Para reforzar su veracidad, los autores del anuncio aseguran dirigir «una importante empresa» del sector, añadiendo excusas del tipo «recién trasladada a Madrid», o «creada gracias al auge pornográfico que está viviendo la capital». Lo malo es que algunos ni siquiera pasan el corrector ortográfico antes de colgar la propuesta. Pero da igual. Celia Blanco, Lucia Lapiedra, Anastasia Mayo… Las actrices porno han ganado un espacio en el espectro mediático impensable hace unos años. Por eso muchas aspirantes a coger su testigo no reparan en las faltas de ortografía cuando sueñan con ser seleccionadas. Así, una vez las incautas muestran su interés y envían sus fotos a las cuentas de correo electrónico señaladas (sin sospechar porque son de hotmail, gmail y similares, y no de las empresas en cuestión) los timadores responden rápidamente. «Cumples los requisitos. Ahora debes pasar un segundo filtro para ser seleccionada», les explican a las interesadas antes de pedirles una sesión de ‘strip-tease’ por ‘webcam’. Después de que la chica acceda a la petición, ésta nunca obtiene respuesta. Las afectadas no suelen denunciar. Son chicas jóvenes, generalmente sin estudios superiores y relacionados con el mundo de la noche, como gogós o camareras que se equivocaron de puerta a la que tocar. El perfil de los embaucadores es el de un joven de 18-25 años que se creen la amplitud de internet auspicia su inmunidad. Generalmente, el material que consiguen de las chicas timadas es colgado en páginas porno de internet no profesionales, sección ‘teens’ o ‘amateurs’. Peor lo pasan las féminas que deciden dar un paso más y caen en las garras de los timadores más experimentados: Los que buscan sexo fácil y rápido con chicas de buen ver, aprovechando que está de moda la pornografía ‘gonzo’ (producciones donde el operador de cámara o el director forman parte de la acción). La variedad de engaños es infinita: algunos alquilan una habitación de hotel para fingir el casting, otros contratan un estudio. Dependiendo de la inocencia de la chica, la táctica varía. Muchos preguntan a la joven en cuestión si tiene experiencia previa en el sector para guardarse las espaldas y que ninguna dude de que lo que piden no es profesional. La mayoría explica que las audiciones «son siempre gratis», pero que el tras el primer día de rodaje el dinero lloverá del cielo, o que con lo que fotografíen, la chica va a recibir un book gratuito valorado en cientos de euros. Al final, las chicas pican, los falsos directores de casting tienen sexo y los profesionales del gremio pone el grito en el cielo. Torbe, uno de los productores más famosos del panorama X español, creador del conocido como pornofriki, ha denunciado varias veces este tipo de timos en su página web putalocura.com. «Hay mucha gente que promete mucho dinero y trabajo a las nuevas actrices y cuando quedan con ellas les piden hacer una prueba, se las follan gratis y luego si te he visto no me acuerdo». En una ocasión, Torbe llamó a una de las personas que decían dar trabajo en el mundo X. «Una amiga mía se hizo pasar por aspirante, y las barbaridades que le dijo fueron muchas. Explicaba que habían trabajado para empresas punteras como Private, pero luego no recordaba ninguna actriz conocida, ni ningún titulo», dice Torbe. Una de esas jóvenes timadas es María, una gogó de Móstoles, que ha sufrido el fraude en sus carnes. «Me interesó un anuncio de internet que se buscaba una chica para realizar porno amateur. Contacté con el autor del anuncio para informarme y pintaba bastante bien. Se ganaba un buen dinerillo», cuenta la gogó. «Me dijeron que me tenían que hacer una prueba para cogerme y para ver como reaccionaba ante las cámaras. Vinieron dos personas a recogerme y todo muy bien. Nos pusimos manos a la obra. Yo hacía sexo con un chico y el otro grababa. Estuvimos en total unos 40-45 minutos grabando, termine bastante cansada y en ocasiones fue brutal el ritmo que el chico imponía. También participó el cámara, al que le hice una felación. Terminamos, me llevaron para casa de nuevo, me dejaron unos teléfonos y la dirección del local para la próxima semana ir a rodar. Luego, ni rastro. Los móviles eran falsos. Ni aparecían por el ‘messenger’, ni respondían correos. Y el local siempre estaba vacío, como si lo hubieran alquilado para aquel día», asegura María. Mas no todos los timos son vía internet. Ni todos tiene a las chicas como víctimas propiciatorias. Así lo cuenta Antonio Marcos, gerente de X Canal y presidente de APEOGA, la asociación de autores de cine erótico. «Algunos desaprensivos han creado el negocio perfecto a costa de nosotros. Acuden a discotecas de Madrid y de toda España diciendo que son de X Canal u otra empresa y le ofrecen a los dueños un espectáculo erótico. La noche en cuestión llevan a una chica fuera del mercado [una prostituta] y en el escenario, ofrecen a los asistentes masculinos hacer una prueba», explica Antonio, uno de los máximos impulsores del cine pornográfico patrio. «Llegan a juntar a 25 chicos y a cada uno les piden 100 euros por efectuar el casting. Lo graban todo. Y luego lo ponen en internet. Para acceder y ver la filmación entera, hay que pagar por la descargas, o enviar mensajes de texto. Logran sacar miles de euros», se queja Antonio, también conocido como Anton Frames. «Ya hemos denunciados a varias webs, pero de nada ha servido», lamenta. Otras voces del mundillo reconocen que de los aspirantes a actores y actrices se aprovechan hasta los profesionales. «Esto es un negocio», dice una fuente del sector con años de experiencia, «y pese al creciente número de productoras que están naciendo en Madrid, estas son muy pequeñas, apenas pueden sacar un film en dos o tres años. Ahora el sexo rápido, hecho para internet en un día y con cuatro duros, es el rey». «Por eso, todo el mundo minimiza gastos», prosigue. «Y agunos profesionales, si pueden conseguir que una chica ruede sexo sin cobrar, lo hacen. Otros incluso aprovechan la ignorancia de las novatas para conseguir que les firmen contratos de exclusividad. Y si luego la actriz triunfa, ganan un porcentaje de lo que la mujer ingrese sin dar golpe», revela resignado. El timo de la estampita ha vuelto. En forma de sexo. ( Fuente: Luigi B.Borges – Junio.2008).